viernes, 30 de septiembre de 2011

(In)condicional

Después de un tiempo en el que hemos fortalecido nuestra amistad, hemos aprendido a vivir mediante condicionales simples, que no son malos sino que, al contrario, nos han enseñado a reaccionar a los problemas y a disfrutar el uno del otro...
Si te siento lejos, solo necesito acercarme un poco a ti para ser atraído por tu dulzura.
Si nos peleamos, tratamos de solucionar aquellas asperezas antes de irnos y así querernos más cada día.
Si estás triste, seré fuerte para tender mi mano, te levantaré y te robaré una sonrisa. Sé que también lo harías.
Si lloras, te abrazaré más fuerte que nunca aunque no lo desees, no te dejaré escapar.
Si tengo miedos, tú los disiparás tan solo con con una mirada.
Y si tengo problemas, te mantendrás a mi lado, porque sabes que contigo siento que puedo lograr vencer todo.

Y si las cosas se dan como deseo que se den, tendré más condicionales para llegar por completo a ti...
Si la luna coopera con nuestra felicidad, podré un día aprovecharme de ella y decirte que no hay nada más hermoso que verla reflejada en tus ojos.
Si sonríes a mis palabras, acariciaré tu rostro con ternura, ya que en ese momento no tendré más deseo que sentir tu piel.
Si puedo sentir tan solo un poco de tus destellos de amor, te entregaré mi corazón y te diré que te necesito más que nada.
Y, sé que tienes miedo a todo esto, así que, si lo necesitas, te demostraré desde hoy, así como lo he tratado desde hace muchos días, que puedes confiar tu felicidad en mis manos y que, si tengo la oportunidad de hacerlo, cuidaré tus sueños, tus alegrías, me robaré tus sueños futuros y los haré míos para poder despertar cada día con tus ojos fijos a los míos, y poder recitar cada mañana una oración fresca de agradecimiento por la bendición que eres cada día en mi vida... Si lo logro, ese día, podremos sellar nuestra felicidad con un primer beso lleno de magia y perfección en cada segundo que dure.

Sé que podemos hacerlo. Cambia ese "Si" de condicional, y dame un "Sí", con tilde, que firmará que tu y yo estaremos de modo incondicional, ya que podemos demostrar el verdadero significado de eternidad, porque , ese Sí... ese Sí será para siempre...

jueves, 29 de septiembre de 2011

Reencuentro

Querido amigo, nuevamente comparto mi vida contigo, después de muchas noches sin encontrarnos. Y aunque los estudios, las obligaciones y las responsabilidades nos mantengan alejados, pues, cada noche sigo pensando en ti, mi confidente, mi lado profundo materializado.

Necesito contarte muchas cosas, la vida ha sido dura en las últimas semanas. Tengo muchas promesas que cumplir, y, creo que las cosas se están dando de buena manera para lograr lo que deseo. ¿Ella?, las cosas van excelentes entre nosotros dos. Como te mencioné innumerables veces, cada día adoro más su existencia y me sigo convenciendo de que es perfecta por cada uno de sus defectos que tanto amo. ¿Y sabes qué es lo mejor?, empiezo a creer que ella siente algo parecido por mí. Es algo nuevo, un sentimiento que desborda en mi corazón... Sí, no te preocupes, le enviaré tus saludos, estoy seguro de que ella también te extraña aunque ustedes nunca hayan conversado directamente. ¿La iglesia? Genial, cada día poniendo más el corazón y exaltando al que debe ser exaltado cada día. Poco a poco lo estoy logrando, ¿quién lo diría? ¿Y la universidad? Te hablé de promesas, estoy estudiando -aunque no lo creas-, prometí sacar buenas notas y un promedio alto. Por ahora, lo estoy logrando, ¿qué te parece?

Ahora, háblame de ti. Rayos, me olvidaba que no puedes hablarme directamente sino solo sentir el modo en que compartes tu existencia conmigo. Siento el haberte abandonado por tanto tiempo. Créeme cuando te digo que te extrañé demasiado. Prometo acercarme a ti más seguido para volver a compartir nuestras noches y, quizás, alguna tarde en la que necesite liberar mi corazón y contarte mis raras angustias y alegrías, como antes solía hacer. Quizás podamos desvelarnos un poco y esperar juntos los primeros rayos de luz del sol, ¿qué te parece?

En fin, ¡es una promesa eh! Las cosas poco a poco volverán a ser como antes entre nosotros. Ahora te dejo, tengo que ir a la universidad dentro de una hora. Aún tenemos mucho de qué hablar. Te amo querido blog, hasta MUY pronto.