martes, 22 de noviembre de 2011
¿Y tú qué crees?
Esta entrada quizás sea algo especial o incómoda, así que pido a mis amigos que lean todo antes de
juzgarme, porque sé que tengo muchos amigos que no tienen las creencias que yo tengo. Algunos se muestran cerrados a escucharme, mientras que otros, por otro lado, tratan de convencerme en que su ideología es la correcta. Mucho peor, una chica que, al conocernos, lo primero que me dijo fue "soy atea" -a lo que le respondí "bueno, no me parece mal =)"-, me eliminó hace algunos días de su lista de Facebook y dejó de hablarme cuando coloqué un link en el cual yo hablaba de Dios... Y, muchos lo saben, yo soy cristiano (lo que muchos conocen como "evangélicos"), creo en Dios e, incluso, toco cada domingo en mi iglesia, ya que pertenezco al grupo de alabanzas de ella. De todos modos, el día de hoy no escribiré para favorecer a MIS creencias, al contrario, hoy seré lo más imparcial posible y trataré de hablar acerca de este día a día que afecta al mundo, en el que un grupo de personas trata de inyectarte lo que ellos creen, muchas veces a la fuerza, muchas veces estando en contra de todo lo que alguna vez edificaste y creíste.
Religiones, doctrinas, creencias, estilos de vida, llámalos como desees. Las ideologías mueven masas, incluso grupos de personas pueden ser muy radilacales con ello. Es solo cosa de mirar las noticias y ver tantas guerras, peleas y divergencias, muchas veces entre religiones distintas, otras veces entre la religión y la ciencia, todas ellas a causa de que cada uno se siente dueño de la verdad y de su intentar convencer el uno al otro.
Yo creo que el problema radica en que solo miramos "a fondo" aquella ideología que, desde un inicio, hicimos nuestra, mientras que, cuando encontramos a personas con creencias totalmente diferentes, solo vemos los defectos en ellas y creemos que eso es suficiente para tacharla de "poco valioso". Al respecto, podemos mencionar varios casos puntuales, como que los agnósticos y ateos ven en la iglesia católica a los curas violadores de menores de edad, o al Vaticano y el hecho de que el papa se pudra en plata, también ven a los falsos "cristianos" con falsas profecías de fines del mundo que NUNCA fueron ni serán reales, porque en la biblia no se habla de la fecha exacta de un final de la humanidad ni de nadie que sepa tal fecha (Mc 13,24-32), así como también denigran el acto del diezmo como un simple modo de sacar dinero a los creyentes. Así también, muchos ateos se basan en que "el mundo es un asco como para que un Dios bondadoso exista, ¿por qué no hace algo por nosotros?"... y yo sé todo esto porque alguna vez también pasé por el ateísmo y el agnosticismo. Si vemos el otro lado de la moneda, la gente "creyente" también es muy prejuiciosa. Desde el punto de vista de muchos de ellos, para empezar, un ateo o un agnóstico son prácticamente lo mismo: gente que niega a Dios o a cualquier ente "imaginario", que no cree en las leyes de la vida, gente maquiavélica que haría cualquier cosa en nombre de la ciencia, hasta matar, gente deshumanizada y sin sentimientos, gente que solo quiere verlos caer.
Yo diría que, en mi caso, si llegué a ser cristiano, es porque llegué a concordar con cada cosa de la que me hablaron y que reforzaron mis creencias en un Dios único, superando todo lo que leí de otras doctrinas, como la hindú, islámica ,taoista (que por cierto, tiene principios morales muy fuerte e interesantes), el budismo e, incluso, aquellas enseñanzas que en el catolicismo se me hacían algo "flojas" y sin sentido. Muy por encima de eso, yo creo que hay católicos geniales que viven correctamente y respetan a los demás, así como he conocido a ateos y agnósticos muy altruistas, con quienes alguna vez les hablé de Dios y algunos me dijeron "ohh, y yo que pensaba que ustedes se autoflagelaban, pero tienen una visión interesante, solo que no va conmigo". En lo personal -y no digo que tener una creencia o "religión" sea algo malo-, yo siento que el ponerse la camiseta de una doctrina, es como una apuesta de toda una vida, algo que, quizás no sea indispensable, pero que te puede ayudar a forjar o moldear un carácter a un estilo determinado. Al 100%, nadie sabe si al morir te volverás simplemente polvo, nadie sabe si Dios te espera para juzgar tus pecados, o si te reencarnarás en un nuevo ser, como se plantea en doctrinas orientales... Eso dependerá de tu convicción en que lo que decidiste seguir es lo verdadero para ti y en que lo defiendas para ti mismo. Al menos, yo creo en lo que creo, y siento que mi Dios es verdadero por todo lo que hizo y hace por mí, creo en que la fe mueve montañas pero, sin obras, no sirve para nada, así como muchos principios y enseñanzas más que he aprendido en estos años y en los que no ahondaré por ahora.
Al final de todo este rollo, yo creo que entre todas las doctrinas y creencias, debe ser primordial en todos un principio universal que hace que el mundo gire: la tolerancia, incluso para con los intolerantes. Y si quieres convencer a alguien en que lo tuyo es correcto, no impongas, no llegarás a nada. Mejor demuestra con el ejemplo, eso es mucho más agradable, sano y vistoso. No busquemos defectos, apreciemos las virtudes de cada persona en el mundo. Conozcamos más de ellas, respetemos y amemos nuestras diferencias, al fin y al cabo, en la variedad está el gusto.
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