Martes, 07 de febrero de 2012. Son las 6 p.m., las gotas de lluvia han sonado demasiado en todo el día y, la verdad, eso es genial, la naturaleza es bastante armoniosa en estos momentos conmigo. El ruido, el ver el agua danzar a través del tejado, mientras yo me encuentro echado cerca a la terraza y siento humedecer mi nariz con este clima, hasta que, de repente, la lluvia cesa, el ruido desaparece y nuevamente me encuentro escuchando mis pensamientos que me dicen que, en estos momentos, tú no estás aquí conmigo.
Y, a decir verdad, hoy ha sido el día más largo de mi vida. La vida sigue aunque no estés, lo sé, pero, es difícil cuando estás lejos de mí, y pasa el tiempo y no sé dónde estás y ni siquiera si volverás. Todo es más sencillo cuando te tengo junto a mí, cuando siento el calor de tus manos tocando mi cuerpo. Y, ¿sabes?, es tan bonito cuando me hablas, cuando estás cerca de mí. Y, puede que creas que no te entiendo, puede que a veces parezca que no te oigo, pero tu voz es la música más bonita que puede llegar a mis oídos, capaz de hacer que baile mi corazón de alegría. De todos modos, ni siquiera necesitas hablar, solo quédate a mi lado, porque tu presencia llena demasiado mi vida, porque estar contigo me hace el ser más feliz del mundo, porque me siento protegido, siento que no me falta nada.
Ven y alimenta mi vida, alimenta mi corazón, porque solo tú tienes el alimento para mantenerme con vida. Ven a mi lado o, al menos, no te alejes si yo me acerco al lado tuyo. Échate conmigo, acaricia mi cabeza y deja que descanse sobre tus piernas. Dejemos que el tiempo avance si, de todos modos, no me importa nada más cuando estás aquí conmigo. Encadéname a ti, al fin y al cabo, ¿de qué me vale ser libre si no te tengo? Dime que no me dejarás nunca, dímelo con el corazón, dime que serte fiel por siempre ha valido, vale y valdrá la pena, porque quiero serlo de verdad. Caminemos, a donde sea, pero caminemos, porque, cualquier lugar es perfecto si estás ahí. No me castigues con tu indiferencia, no me alejes de ti, porque, muy posiblemente, yo te quiera más de lo que podría alguna vez quererme a mí mismo. ¿Y yo? Por mi parte, haré lo que mejor sé hacer: correr a ti, emocionarme al verte, y amarte como si tú fueras mi mundo. De todos modos, eso último no está muy alejado de la realidad, y tú lo sabes.
Sé por siempre mi dueña y amiga, ¿sí?
Con amor
Tu más fiel amigo
No hay comentarios :
Publicar un comentario