El día empieza con un gris más oscuro de lo común. Las aves trinan, pero su voz no es canto, es sollozo. Hoy mi corazón palpita lento y temeroso, juega con mi mente y mi alma, retratan imágenes de aquellos momentos de una secundaria que duró 5 efímeros años. Es curioso, te conocí desde antes de llegar ahí, el destino quizo que el básket nos uniera por unos meses de verano antes de que decidiera pedir a mamá que me haga estudiar en el "Perpetuo Socorro"... espero no lo hayas olvidado.
Fuimos tan distintos, tú entre los mejores (si es que no fuiste el mejor) y yo entre los problemáticos (si es que no fui el más problemático), compartiendo un techo, una vida, un colegio, un himno, un grupo social en el cual yo me perfilé como el infiltrado número uno.
Tu sabio perfil bajo y tu humor inteligente están palpitando a través de mis retinas en estos momentos, pero no quiero cerrar los ojos, mi mente recordaría el famoso grito "'¡Papi Félix!" a través de los pasadizos del segundo piso y tú respondiéndome "¡Lukitas!" mientras voy acercándome y robándote una mordida de pan a ti y a toda la gente alrededor. De repente traería la imagen de una lluvia repentina en Cuzco o un imponente Macchu Picchu y a nosotros en frente de una cámara fotográfica. Quizás traería memorias de una cola gigantesca para dar un examen de admisión y nosotros cerca, a solo 50 personas, esperando un examen de admisión que no nos sonreiría del mismo modo, ya que solo yo ingresé en él porque mi carrera era mucho más accesible, a diferencia de tus deseos por la Medicina.
Dale, aún así, tú seguiste adelante, hiciste lo que creíste mejor con tu vida, no te dejaste vencer por las adversidades, venciste al examen de la universidad menos accesible de Trujillo, fuiste un gran ejemplo para todos, y yo, te envidié y, ¿por qué negarlo?, aún te envidio porque sigues llevándome la ventaja en todo y aquel empuje que hizo que nunca te detengas siguió hasta esta mañana cuando ya no pudiste más y te fuiste.
La última vez que te vi fue en aquel local para el día de la amistad. Si hubiera sabido que después de medio año todo cambiaría, te hubiera abrazado más fuerte que aquella vez, quizás hubiera hablado contigo un poco más que el "Hola" y "¿Cómo te va en la nacional, querido chico de excelencia?", pero, no fue así...
¿Por qué las cosas son de este modo?, ¿por qué solo cuando una estrella se extingue recuerdo que debo querer a aquellas personas especiales como si fuera el último día de sus vidas? Hoy te fuiste y me siento impotente, sorprendido, hipócrita, dejaste dolor en los corazones de toda una promoción que estuvo desunida por más de 5 años. Nos has abofeteado en todo el rostro, nos diste un motivo para unirnos en un solo corazón y una sola oración... Nos has dado una nueva lección y, con esto, nos demuestras que un ser humano es genio y figura hasta la sepultura, y cuando es alguien como tú, eso dura para siempre.
Gracias por todo, papi Félix, esperanos un poquito, ¿ya?, y si puedes cuéntanos si el cielo es en verdad bonito.
Hasta siempre, amigo.
viernes, 27 de agosto de 2010
viernes, 20 de agosto de 2010
Carta a un ser inanimado
Querida mía, es acabando este día cuando no puedo evitar recordarte en mis momentos más profundos de soledad y silencio.
¿En dónde estás ahora?, ni siquiera puedo decir que te perdí porque simplemente te abandoné, te dejé y cuando volteé la mirada ya era demasiado tarde. Y a pesar que te busqué en cada uno de los rincones de esta ciudad, solo he podido hallarte en mis más profundos y hermosos recuerdos de aquellas tardes interminables en las que recorrimos todo Trujillo y solo tu voz era el estímulo para seguir adelante, aquella hermosa música que salía de ti... Extraño cada uno de esos momentos, siempre juntos, ¿cuántas noches compartimos en mi fría cama mientras me cantabas al oído y curabas mis insomnios? ¿cuántas tardes pasamos sobre el grass de la universidad y solo tú hacías que el tiempo se volviera imperceptible?, pero, hoy tu voz se apagó, ya no estás más conmigo, ¿con quién estás ahora?, y me duele decirlo, eres demasiado especial como para estar sola...
Y, aunque no sientas lo mismo que yo -y en realidad no sientas nada-, deseo que seas feliz, lo mereces, tan solo espero que, quien ahora disfrute de ti y de tu melodía, sepa amar cada una de tus virtudes tanto como yo lo hice hasta ahora...
¿En dónde estás ahora?, ni siquiera puedo decir que te perdí porque simplemente te abandoné, te dejé y cuando volteé la mirada ya era demasiado tarde. Y a pesar que te busqué en cada uno de los rincones de esta ciudad, solo he podido hallarte en mis más profundos y hermosos recuerdos de aquellas tardes interminables en las que recorrimos todo Trujillo y solo tu voz era el estímulo para seguir adelante, aquella hermosa música que salía de ti... Extraño cada uno de esos momentos, siempre juntos, ¿cuántas noches compartimos en mi fría cama mientras me cantabas al oído y curabas mis insomnios? ¿cuántas tardes pasamos sobre el grass de la universidad y solo tú hacías que el tiempo se volviera imperceptible?, pero, hoy tu voz se apagó, ya no estás más conmigo, ¿con quién estás ahora?, y me duele decirlo, eres demasiado especial como para estar sola...
Y, aunque no sientas lo mismo que yo -y en realidad no sientas nada-, deseo que seas feliz, lo mereces, tan solo espero que, quien ahora disfrute de ti y de tu melodía, sepa amar cada una de tus virtudes tanto como yo lo hice hasta ahora...
sábado, 14 de agosto de 2010
¿Caminamos?
¿Ya es muy tarde? Estoy intentando jugar con las manecillas del reloj, pero creo que retroceder casi dos años puede sonar un poco a hipocrecía y muy poco cuerdo. Aún así puedo hacer el intento de sacarte una sonrisa con un par de líneas cursis y poco elaboradas... Y es que, aún se me hace difícil y un poco gracioso voltear el rostro y ver que ya hemos andado tanto, ¿tú crees que ya tenemos una historia mutua que contar?, yo creo que sí, y quisiera retroceder un poco, hacerme el idiota -sabes que me sale muy bien- y volver a caminar juntos, que me empujes a la pista y yo intentar vengarme utilizando el 9.9% de mi fuerza para no arrojarte a la otra vereda, ¿quién sabe?, quizás pasar la tarde sentado contigo en tu mesa, jugando con el salero, haciendo dibujos sin pies ni cabeza, inventando una canción que no tenga letra o simplemente jugando cartas de Yu-Gi-Oh y esperar que me partas en 2 con tu maléfica baraja bien elaborada.
Quiero verte sonreir cada vez que pueda, hacer un chiste idiota a propósito y recibir tus "tiernos" y dolorosos golpes, decirte que eres fea, que cada vez te veo más gorda, que te has peleado con tu shampoo y causarte una falsa rabieta, porque, como ya te dije, también te ves linda cuando te enojas. Quiero timbrarte de noche, que me devuelvas la timbrada, a ver quién tira el primer sms, y quizás terminar hablando un par de horas. ¿Tú crees que regrese la promoción de llamadas ilimitadas?, si es así, pedirte que controles el tiempo y me avises antes de los 3 minutos para que no se me muera el saldo prepago. Quiero que nos sentemos en el piso, juguemos a golpearnos las manos, aprovechar y molestar juntos a alguna víctima cercana, decirles "no nos hagas caso ni te asustes, así somos", hacer aviones de papel, tirarlos y hacer bolitas de los retazos que queden y tirárnoslos entre nosotros. ¿Caminamos otra vez?, vamos tocando timbres, primero tú y luego yo, ya sabes que es mejor no correr y, si hay algún niño cerca, echarle la culpa a él, como buenos "jóvenes responsables" que somos...
¿Suena difícil?, acepto tus críticas, sé que me comporto como un idiota muchas veces, sé que pierdo el control, a veces soy arrogante, muy orgulloso y lo peor es que nuestros orgullos chocan como un cometa gigantesco que extinguiría algo más que solo dinosaurios, pero no quiero perder la hilación de lo ya escrito... Quiero intentarlo una vez más, voltear la página, retormar la amistad sin presionarte ni asfixiarte más, ¿qué dices?, ¿caminamos?, y si fallo de nuevo, golpéame más fuerte de lo normal y te responderé con otro golpe y un "gracias". Quiero que no sean palabras tiradas al viento, y poner mi corazón a Dios, que esta vez sí me portaré bien, ¡de veritas, de veritas!, ¿te dije que eres importante en mi vida?, ¿te lo puedo repetir y de pasada decirte que te quiero con todo lo rural que eres? -bromita, ya la fregué, enójate poquito nomás, ¿ya?-, adiós, y no te olvides que cada noche estás presente en mis oraciones ni te olvides de aquello que te dije aquella noche de Play Land Park... Y, tú ya lo sabes, confío en ti. Confía en mí cuando lo necesites.
Buenas noches, si es que logramos dormir, sino, ya sabes que estás entre mis favoritos para atormentar a las 12 de la medianoche. Intenta dormir, querida desquiciadita.
Quiero verte sonreir cada vez que pueda, hacer un chiste idiota a propósito y recibir tus "tiernos" y dolorosos golpes, decirte que eres fea, que cada vez te veo más gorda, que te has peleado con tu shampoo y causarte una falsa rabieta, porque, como ya te dije, también te ves linda cuando te enojas. Quiero timbrarte de noche, que me devuelvas la timbrada, a ver quién tira el primer sms, y quizás terminar hablando un par de horas. ¿Tú crees que regrese la promoción de llamadas ilimitadas?, si es así, pedirte que controles el tiempo y me avises antes de los 3 minutos para que no se me muera el saldo prepago. Quiero que nos sentemos en el piso, juguemos a golpearnos las manos, aprovechar y molestar juntos a alguna víctima cercana, decirles "no nos hagas caso ni te asustes, así somos", hacer aviones de papel, tirarlos y hacer bolitas de los retazos que queden y tirárnoslos entre nosotros. ¿Caminamos otra vez?, vamos tocando timbres, primero tú y luego yo, ya sabes que es mejor no correr y, si hay algún niño cerca, echarle la culpa a él, como buenos "jóvenes responsables" que somos...
¿Suena difícil?, acepto tus críticas, sé que me comporto como un idiota muchas veces, sé que pierdo el control, a veces soy arrogante, muy orgulloso y lo peor es que nuestros orgullos chocan como un cometa gigantesco que extinguiría algo más que solo dinosaurios, pero no quiero perder la hilación de lo ya escrito... Quiero intentarlo una vez más, voltear la página, retormar la amistad sin presionarte ni asfixiarte más, ¿qué dices?, ¿caminamos?, y si fallo de nuevo, golpéame más fuerte de lo normal y te responderé con otro golpe y un "gracias". Quiero que no sean palabras tiradas al viento, y poner mi corazón a Dios, que esta vez sí me portaré bien, ¡de veritas, de veritas!, ¿te dije que eres importante en mi vida?, ¿te lo puedo repetir y de pasada decirte que te quiero con todo lo rural que eres? -bromita, ya la fregué, enójate poquito nomás, ¿ya?-, adiós, y no te olvides que cada noche estás presente en mis oraciones ni te olvides de aquello que te dije aquella noche de Play Land Park... Y, tú ya lo sabes, confío en ti. Confía en mí cuando lo necesites.
Buenas noches, si es que logramos dormir, sino, ya sabes que estás entre mis favoritos para atormentar a las 12 de la medianoche. Intenta dormir, querida desquiciadita.
martes, 3 de agosto de 2010
Matando las costumbres
Quizás una de las cosas más interesantes del ser humano es el tener la oportunidad de elegir el modo de vivir y, además, decidir si "cambiar o no" en un momento determinado algo de dicho modo que eligió. Lo gracioso es que, cuando cambias de vida tan drásticamente -como me sucedió a mí-, también llegas a tener que olvidarte de ciertas cosas que te caracterizaban, ciertas costumbres con las que convivías por defecto.
Cambios... Si analizamos mi caso en particular, vemos que muchas cosas pueden influir en la vida: la iglesia, los amigos, la universidad, tu familia e incluso el trabajo, todo cuenta en el proceso. Hasta ayer solía decir "...por suerte...", hasta que aprendí que la suerte no existe si Dios determina las necesidades de tu vida. ¿Mentir, matar, robar?, pensaba que algunas malas acciones eran menos malas (valga la redundancia) que otras, pero, ¿saben?, el obrar mal no tiene dimensiones, incluso cuando mientes estás matando tu dignidad. Descubrí que la sonrisa es un lenguaje universal que expresa cordialidad por parte tuya, ¡incluso hay gente que paga por una sonrisa! Encontré la solución al insomnio: evitar no hacer nada, y gracias a eso incluso aprendí la razón por la que los japoneses se quitan los zapatos antes de entrar a sus casas: porque el trabajo es el torturador número uno de los pies, además, para agregar, quizás no he descubierto mejor sensación que el quitarse los zapatos después de 8 horas de estar parado, caminando o corriendo...
¡Hombre! Hay tantas cosas que no acabaría. Incluso, pensándolo bien, creo que, si el Christian ateo de hace 7 años se conociera con el Christian actual, podría darse una batalla cataclísmica y sanguinaria en la que espero que el actual Yo gane. Al fin y al cabo, creo que es bueno cambiar, siempre y cuando tengas la convicción de que el cambio te hará mejor persona.
Cambios... Si analizamos mi caso en particular, vemos que muchas cosas pueden influir en la vida: la iglesia, los amigos, la universidad, tu familia e incluso el trabajo, todo cuenta en el proceso. Hasta ayer solía decir "...por suerte...", hasta que aprendí que la suerte no existe si Dios determina las necesidades de tu vida. ¿Mentir, matar, robar?, pensaba que algunas malas acciones eran menos malas (valga la redundancia) que otras, pero, ¿saben?, el obrar mal no tiene dimensiones, incluso cuando mientes estás matando tu dignidad. Descubrí que la sonrisa es un lenguaje universal que expresa cordialidad por parte tuya, ¡incluso hay gente que paga por una sonrisa! Encontré la solución al insomnio: evitar no hacer nada, y gracias a eso incluso aprendí la razón por la que los japoneses se quitan los zapatos antes de entrar a sus casas: porque el trabajo es el torturador número uno de los pies, además, para agregar, quizás no he descubierto mejor sensación que el quitarse los zapatos después de 8 horas de estar parado, caminando o corriendo...
¡Hombre! Hay tantas cosas que no acabaría. Incluso, pensándolo bien, creo que, si el Christian ateo de hace 7 años se conociera con el Christian actual, podría darse una batalla cataclísmica y sanguinaria en la que espero que el actual Yo gane. Al fin y al cabo, creo que es bueno cambiar, siempre y cuando tengas la convicción de que el cambio te hará mejor persona.
Suscribirse a:
Comentarios
(
Atom
)
