jueves, 28 de octubre de 2010

Instinto de cacería

Una de las cosas por las que me he caracterizado siempre y, quizas, todos los hombres nos caracterizamos es en el no entender a las mujeres. Es la habitual pregunta "¿Quién las entiende?", pero, ese no es el punto el día de hoy. El punto es que, de repente, tuve la oportunidad de conversar y retomar amistades con tantas chicas como me fuera posible, y llegué a encontrar que ellas muchas veces tampoco nos entienden, a pesar que nosotros creemos que somos demasiado simples, ¿quién lo diría?

El aventurarse a interpretar el papel del amigo confidencial de una chica y que ella te hable de sus afanes puede ser muy productivo, puede incluso llegar a enseñarte un poco de camaradería y/o "vida salvaje". La chica en mención (a quien, por respeto, solo llamaremos Chica 1) me contaba acerca de un chico de quien ella estaba enamorada, y a quien ella le lanzaba tantas indirectas como le fuera posible. Como ella decía en su idioma, "estaba cooperando con él". Su lamento de ese día era que el tipo no reaccionaba a tantas invitaciones, lo último que faltaba era que pusiera una gigantografía al frente de su casa que dijera "oye, mirame, ¡quiero contigo!". La frase rescatable de esa conversación fue muy épica, ella dijo "qué idiotas son los hombres, aún no han desarrollado su instinto de cacería"... ¿Acaso no es profundo?, la idea es que, en la naturaleza salvaje, el animal fuerte suele buscar las presas débiles, y en el peor de los casos, prefieren la comida servida, como es el caso de los carroñeros. Pero en los varones, no. Claro que no, nosotros muchas veces preferimos ser los que den el primer paso, buscar a la chica con el letrero "difícil" o "no quiero contigo" y vivir una historia de amor, misma telenovela brasileña de las 10 p.m. Por supuesto que no todos somos iguales, aunque de todos modos, "la comida servida" suele ser el aperitivo, mientras que la chica difícil es la meta final a lograr. Esto me recuerda a un profesor joven que me enseñaba Química, él solía decir "viviré hasta los 28 años saliendo con cada chica que me tienda la mano, pero el día que me case, lo haré con una mujer que sea ejemplar, que pueda criar con excelencia a mis hijos y que tenga un futuro laboral, aunque ella tenga 3 ojos, sea mutante o le falte unos dientes", es algo exagerado, pero lo entiendo, muchas veces son las chicas difíciles las que valen realmente la pena, no con esto quiero decir que las que "tomen la iniciativa" sean de lo peor, al contrario, Chica 1 es muy interesante, pero, es que a veces las chicas se esmeran por lidiar con idiotas, mientras que los mejores amigos, simplemente son considerado eso, mejores amigos y los planetas nunca, pero NUNCA se alinearán a favor de ellos (más referencia en este texto que me encanta).

Regresando al tema de Chica 1, yo le expliqué lo antes mencionado, nosotros a veces pecamos de masoquistas y, como extra, regresamos a la premisa inicial, ¿quién las entiende?, hay chicas que pueden caminar contigo del brazo, sentarse a ver tele contigo agarrados de la mano, jugueteando con los dedos, vivir abrazándote y besándote -en la mejilla, claro, y, tambien hay CASOS...-, lo gracioso es que, ¡muchas veces no quieren nada contigo! (ya me ha pasado una vez), ella asintió con la cabeza y me dijo "jajaja, yo suelo hacer eso, es gracioso jugar con sus mentes, así oculto un poco lo que siento y, de pasada, siembro un poco de pánico en él". No puedo negarlo, la envidia me corroe. Aunque las chicas no puedan entendernos a veces, al menos ellas pueden manejar la situación con más seguridad. Bien por ellas...

En fin, acabado todo esto, solo queda decir lo que una amiga me dijo: "a nosotras no nos entiendas, solo ámanos", creo que fue muy sabio de su parte. Después de todo lo vivido esta semana, no haré el intento de entenderlas, sino, quizás termine descerebrado debajo de un puente o, en el peor de los casos, escribiendo otra idea truncada en un blog con notaciones frikis... como el mío.

martes, 26 de octubre de 2010

Paralelismo tangencial

Ella y él, ¿cómo es que las cosas así pueden suceder? Solo Dios, desde su traviesa creatividad, podría ser capaz de producir un engranaje tan perfecto, tan eterno... Ella desea caminar lejos, muy lejos... él estará preparado para ir con ella hasta el fin del mundo. Ella sueña en secreto con ser una modelo... él será, con mucho gusto, su fotógrafo personal. Ella adora la comida italiana... él tendrá la excusa perfecta para llevarla a comer cada fin de semana. Ella ama el arte... él amará contemplar sus expresiones de amor. Ella le ha robado la voz a un ángel... él adorará el tan solo escucharla respirar. Ella tiene miedo de cantar... él tomará la guitarra y le hará una canción tan solo para escuchar su voz y llegar al cielo. Llegará la noche y... ¿Cómo es que ella duerme ta rápidamente?... Él justificará sus insomnios cuidando los sueños de ella cada madrugada y susurrándole al oído, "todo está bien". ¿Qué más se puede decir? Ella es todo un mundo por conocer... él estará dispuesto a descubrir cada rincón de su vida. Ella ama a Dios por tanta majestuosidad... ¿Y qué hay de él? Él es demasiado simple para describirlo... ella se encargará de complicar su vida. Él suele frustrarse con facilidad... ella despejará sus miedos con un abrazo. Y, aunque él tiene una herida en el corazón... ella decidirá ser su enfermera personal. Y ni qué decir cuando él se enoja... ella guardará su paciencia solo para él. Y aunque él no pueda controlar muchas veces lo que iracundamente dice... ella sabrá cuándo callarlo con un beso. Él ama a Dios por tanta majestuosidad... Las palabras no son suficientes para describirlos. Ellos simplemente fueron destinados el uno para el otro... Ellos serán felices... ... ... ... Ellos aún no se conocen... pero el día que Dios quiera que lo hagan, ¡rayos!, la noche nunca volverá a ser la misma, para ninguno de ellos dos, ¿se imaginan la fiesta que habrá en el cielo?

viernes, 15 de octubre de 2010

El Efecto Bob Esponja

Aviso: cualquier parecido con algo de sus propias vidas, es pura coincidencia.

Hoy quiero alcanzar dos cosas: primero, explicar que los sacrificios no siempre sirven; segundo, intentar retratar un nefasto lado de la idiosincrasia humana: seres humanos cuya eficiencia aumenta cuando su tiempo disponible se reduce. Si mezclo estas dos ideas, me daré cuenta que decir que me sacrifiqué desde el primer día de aquella semana del vía crucis sería engañar. ¿Por qué no aceptarlo?, pertenezco a ese "tipo" de personas, lo que genera en mí el no hacer las cosas anticipadamente, como debería hacerlo.

Para explicarlo mejor, todo empieza en una nefasta mañana. En escena están los ilusos chicos de un salón de Ingeniería de Sistemas, en una "enredada" clase, con un profesor "inmortal" (chiste de carrera). La sentencia está a punto de ser dictada y, al oírla, puedes darte cuenta que un día puede ser arruinado con una sola frase cortante. El profesor decide ponerse una máscara de verdugo, afila su hacha y espera hasta el último minuto, porque sabe que así sufriremos más. De repente, fulmina: "para la próxima semana, presentar guias de instalación de servidores". Pareciera que se regocijara con la desesperación de los alumnos. A pesar que intentamos apelar a su conciencia con un "profe, es demasiado para una semana", él no cambiaría su posición, claro que no, él lo está disfrutando en el fondo.

Creo que, a pesar de todo, pudimos haber hecho mucho en 7 días, pero, ¿por qué negarlo?, en los primeros 6 días se oían ecos en mi cabeza, "vamos priorizando otros trabajos más cercanos", "pero este trabajo de servidores es mucho más importante", "pero aún quedan [reste 7 menos día actual] días". Me la pasé así, filosofando sobre qué trabajo sería más importante realizar primero, hasta que quedó exactamente un día -y para colmo, hice los otros trabajos a última hora, también-. Lo peor de todo es que, al llegar ese día, tienes un millón de formas de empezar tu trabajo, así que, decidirte por una de ellas puede ser complicado. Puede implicar muchas cosas:

1º Chatear con amigos en messenger y compartir ideas y metodologías al respecto...
-Wuacho: pelotubbie, ¿ya hiciste el informe?
-Yo: no
-Wuacho: ¡las pelotas!
-Yo: tampoco las hice.
¿Pueden ver la utilidad? Al menos te enteras de que no eres el único en crisis.
2º Buscar metodologías en internet, lo malo de esto es que sueles aterrizar en muchas cosas, menos en lo que deseas, quizás tu paradero final esté en Facebook comentando un "awwww" en la última super noticia "Pancracio ahora está en una relación con Trifulcia". Casos adversos pueden manifestarse con aterrizajes en TuTubo viendo videos informativos tan relevantes como Rupert El Bacalao o simplemente escribiendo en tu blog tonterías que a tu profesor definitivamente no le interesarán como excusa.

Quedan 10 horas para entregar el trabajo y, lastimosamente, no hay alguien que te masajee el cerebro cuando sientes que va a explotar o cuando te repites a ti mismo "rayos, en realidad era demasiado, quizás debí haber empezado mucho antes, la próxima vez será diferente". Me queda el plan alterno 2: "Webbing n' Learning" (marca patentada con superwacho), que se define en: "cuando sienta que mi cerebro está por acalambrarse, agarraré la guitarra y fingiré ser talentoso por unos minutos para relajarme", sigue sin servir porque las fracciones de trabajo duran 30 minutos mientras que el miniconcierto puede llegar hasta 1 hora de duración.

Pasa el tiempo, faltan 5 horas, recién tengo 1/4 de trabajo listo, pero, en momentos así, uno siente que hay demasiadas cosas que, inesperadamente, quiere o debería hacer, incluso ir a ver a tu mamá y quererla de más por unos segundos. ¡Alerta!, la peor distracción es un mueble y una cobija, mezclados con unos nervios tensos pueden crear el ecosistema perfecto para una pérdida de conocimiento segura por 3 horas... Caí.

Quedan 2 horas, tiempo crucial en la que uno recuerda que Google, Wikipedia, Monografias.com y El Rincon del Vago son los mejores amigos en momentos de emergencia. Si tienes habilidad con el ctrl+c y el ctrl+v, puede que lo logres. Ahora todo dependerá de la habilidad para mezclar los párrafos de tal modo que no parezca la copia de ninguna de estas 4 páginas a la vez.

Queda 1 hora y, lo más trágico de todo, ¡debes bañarte! -sí, debes hacerlo, nunca descuides tu presentación, por más rasta que seas-. El agua suele primero dejarte atónito si está muy fría, así que seguro pensarás unos 3 minutos en decidir meterte completamente a la ducha, si es que no tienes terma, y si la tienes, esos 3 minutos es lo que tomará en calentar el agua. Al acabar es cuando me repito: "debería ser un poco más como Einstein", no me dificulta mucho vestirme, pero lidiar con el hecho que *es el día de lavar ropa* y todas las prendas que me sientan bien estás mojadas, vaticina la máxima de las desgracias: ¿qué me pongo?.

Está por acabarse el tiempo y por mi mente siguen corriendo los lamentos del no haber empezado temprano, de saber que tengo un trabajo completo pero que pude haberlo hecho mejor. De todos modos, estoy tranquilo, al fin y al cabo, si sé la fecha y hora de mi "muerte" solo queda resignarme a ver qué pasara, esté o no esté listo... Eso reduce mucho el dolor.

Al llegar a clases, ¿qué puede ser lo peor de todo? Que tu profesor sea tan complaciente como tú eres de efectivo a última hora, vea que nadie hizo nada y diga "bueno chicos, les doy plazo hasta la otra semana"... Rayos Christian, no te engañes, la conciencia no te dirá "pero al menos lo hiciste, siéntete bien", no, al contrario, planificará un millón de métodos para matar al profesor con el filo de las hojas de tu informe, y de paso se burlará de ti. No importa, ¡la próxima vez será diferente! -sí, clarooo...-. En fin... Mejor veamos las cosas desde una perspectiva No emo, así que, ¡vamos a comer pizza!

Nota: para quien no entienda el bizarro título, puede mirar el capítulo de bob esponja llamado Aplazador

martes, 5 de octubre de 2010

Medidas extremas/Cicatrices

Ay mi querido gato, siendo animal eres tan inteligente y a la vez tan estúpido, tan, ¿animal?... Solías subir al techo del segundo piso de mi casa en búsqueda de placer sexual gratuito con las gatas de las casas aledañas y, al terminar de meter terror por la vecindad, rampeabas hasta mi balcón y te arrojabas de él hasta el primer piso. Pero, por curiosidades del destino, aterrizar en cuatro patas no es tu virtud, así que cuando lo hacías simplemente te lastimabas; en pocas palabras, disfrutar de la noche te costaba "sacarte la mierda" al final de ella.

Pasaban los días y cada vez perdías la confianza en ti, ya que tardabas cada vez más en decidir saltar. Un día, al verte en plan suicida, te abrí la puerta de mi balcón, te llamé y te evité el dolor de saltar. Creo que fue un error por mi parte. En los siguientes días ya no te encontraba mirando hacia la caída del balcón, ahora rascabas a mi puerta, esperando un poco de mi humanidad ante tu clara falta de animalidad. Te mal acostumbré, te hice débil, temeroso de tu naturaleza. Nunca pensé en lo que pasaría el día en el que yo no esté en casa, o el día en el que simplemente me olvide de ti por cosas mucho más importantes en este mundo... Nunca pensé que se nos haría una rutina.

El día de ayer te demoraste más de lo normal y tus rasguñazos de puerta me despertaron a las 5 a.m., en una de las pocas noches en la que pude dormir con naturalidad. Te odié tanto en ese momento que miré por la ventana y, en vez de abrirte la puerta, la pateé, te asustaste, pero permaneciste quieto, esperando una segunda oportunidad. Volví a mi mueble. En la mañana te encontré dormido en la puerta de mi balcón.

Dime querido gato... ¿soy malo?, ¿actué con inteligencia?, ¿de quién fue el error inicial?, ¿fue mío por mal acostumbrarte a una falsa realidad o fue tuyo al olvidarte que naciste para saltar y que, aunque duela mucho, nunca morirás?

¿Sabes?, después de todo, creo que no somos muy diferentes, algunas costumbres simplemente nos atraparon y hemos olvidado nuestra naturaleza. De todos modos, tendrás que revivir el dolor una vez más, si quieres seguir con tu vida para la que naciste y a la que deberías estar acostumbrado...

¿A quién engaño? Te espero a las 12. Si no te apareces, te la aguantas.

domingo, 3 de octubre de 2010

Vanish

No te acerques por favor, dejemos de lastimarnos así. Créeme, lo intenté, y puedes decirme débil, ya no me importa. Procuré mirar la vida de otro modo y perdí en el intento... ¿Acaso no lo ves?, necesito retroceder lentamente, que el silencio y la distancia nos desangre poco a poco.

¿Por qué te confunden mis pensamientos? Si es tan sencillo: odio tu felicidad, porque no es conmigo. Odio tu lástima, me siento un perdedor. Odio creer que me perteneces y, créeme, la verdad duele. Duele tenerte cerca y tener miedo de tocarte, duele ver tus ojos y saber que no estoy en su brillo, duele ver tus labios y sentirlos contaminados.

Porque, no es por ser mezquino, entiende, es porque soy humano. No entiendes mis fantasmas, no quieres verlos... Abre los ojos, ¿te has puesto a pensar qué ocurrirá ese día en el que beses tu cielo?, la respuesta es sencilla: yo morderé el suelo.

Estás en mi vida, estás en mi piel, pero voy arrancarte poco a poco... y dolerá, pero es mejor así. Puedo perder la carne, pero no el corazón... Y, sí, hoy es el día que te enteres que también tengo corazón y, por respeto a él, extínguete poco a poco en el mar, que se hunda en él la luna... Quiero que mañana salga el sol.

He empezado a vivir la vida, y se siente bien, muy bien...