martes, 26 de octubre de 2010

Paralelismo tangencial

Ella y él, ¿cómo es que las cosas así pueden suceder? Solo Dios, desde su traviesa creatividad, podría ser capaz de producir un engranaje tan perfecto, tan eterno... Ella desea caminar lejos, muy lejos... él estará preparado para ir con ella hasta el fin del mundo. Ella sueña en secreto con ser una modelo... él será, con mucho gusto, su fotógrafo personal. Ella adora la comida italiana... él tendrá la excusa perfecta para llevarla a comer cada fin de semana. Ella ama el arte... él amará contemplar sus expresiones de amor. Ella le ha robado la voz a un ángel... él adorará el tan solo escucharla respirar. Ella tiene miedo de cantar... él tomará la guitarra y le hará una canción tan solo para escuchar su voz y llegar al cielo. Llegará la noche y... ¿Cómo es que ella duerme ta rápidamente?... Él justificará sus insomnios cuidando los sueños de ella cada madrugada y susurrándole al oído, "todo está bien". ¿Qué más se puede decir? Ella es todo un mundo por conocer... él estará dispuesto a descubrir cada rincón de su vida. Ella ama a Dios por tanta majestuosidad... ¿Y qué hay de él? Él es demasiado simple para describirlo... ella se encargará de complicar su vida. Él suele frustrarse con facilidad... ella despejará sus miedos con un abrazo. Y, aunque él tiene una herida en el corazón... ella decidirá ser su enfermera personal. Y ni qué decir cuando él se enoja... ella guardará su paciencia solo para él. Y aunque él no pueda controlar muchas veces lo que iracundamente dice... ella sabrá cuándo callarlo con un beso. Él ama a Dios por tanta majestuosidad... Las palabras no son suficientes para describirlos. Ellos simplemente fueron destinados el uno para el otro... Ellos serán felices... ... ... ... Ellos aún no se conocen... pero el día que Dios quiera que lo hagan, ¡rayos!, la noche nunca volverá a ser la misma, para ninguno de ellos dos, ¿se imaginan la fiesta que habrá en el cielo?

1 comentario :