martes, 23 de noviembre de 2010

Verde, blanco y rojo...

Me encontraba descansando en el mueble, bajo la cobijita mágica y envuelto en un bioma perfecto para caer en los brazos de Morfeo. Apostaría que estaba semidrogado después de 3 noches seguidas sin dormir, cuando de repente se oye en el televisor  aquel insoportable tintineo de campanas y aquella vomitiva mancha rojiblanca con barba y bigote llamada "Papa Noel", un insoportable "jojojo", algunos renos en drogas tales como Rudolf -el de la naríz yonki-, duendes esquizofrénicos y muchas otras invenciones de la comercialista temporada del cercano diciembre. Así es como empezamos a revivir este ritual en el que cada final de año participamos y en el cual, como en todos los años, la gente aumenta su nivel de cursilería hasta extremos exorbitantes.

Así es señores, ¡ya es hora!, a desempolvar las cajas guardadas, a sacar las apolilladas ramas del arbolito y las bolitas multicolores, a colgar las botas rojas en la puerta, a poner el disco de los Toribianitos en el volumen más alto, a practicar la sonrisa más hipócrita que tienes y finalmente a ayudar a la abuela a engordar al pavo cada dia hasta la víspera del 24. Huele a navidad, ¡blanca navidad! (y eso que en Perú ni siquiera hay nieve), temporada mágica en la que el panetón, el chocolate y los regalos están de moda, así como repartir abrazos y creer que debes ser bueno si es que no lo has hecho en los anteriores 364 días del año, así posiblemente recibas un regalo abajo del arbolito... ¿Saben?, son patrañas... si quieren pueden decirme Grinch, amargado, aburrido, lo que deseen, puedes meterme el floro más barato y decirme que en verdad lo haces porque Cristo ha nacido, ¿pero sabes?, muy posiblemente te engañas. Esta época es casi tan plástica como el día de cumpleaños, en la que personas que en todo el año no me hablaron se acercan y dicen las mismas frases: "¡Christian! ¡Feliz cumpleaños! ¿Dónde es la fiesta hoy?", y nuevamente, son patrañas...

Yo me pregunto, ¿cómo es que lo logra Jesús?, ¿cómo soporta tanto?, él pasa un año entero amándonos, mientras que muchos ni siquiera lo recordaron y, llegando el día de su cumpleaños, a falta de pocas semanas de ello le digamos: "pucha Jesús, tu cumpleaños, ¿y sabes?, aunque casi no he orado en todo el año y a las justas he ido a la iglesia en Semana Santa, quiero que sepas que te amo como nunca y eres la mayor razón para hacer un banquete -el cual NO bendeciremos-, recibir regalos  y reventar cohetes en la calle. Si mi memoria me ayuda, puede que te coloque en el nacimiento a la 1 a.m. después de haber abrazado a todos y comido hasta saciarme". Ya sé por qué no soy Jesús, porque sino voy con mi cruz y me agarro a maderazos a medio mundo... muchos se lo merecen...

¿Quieres una verdadera fiesta de Navidad? No esperes hasta el 25, empieza desde hoy. Puedes recibir el mejor regalo que alguien pueda tener en el mundo con tan solo desearlo: la presencia de Él en tu vida (Ap. 3:20). Haz que la navidad sea cada día, porque él puede renacer cada día y tú renacer con él. Esto va más allá de una fiesta, cena y regalos, esto es más que el nacimiento de alguien que "morirá en marzo o abril", es mucho más: esto se trata de tu relación con un amigo, el mejor de todos; así que, no seas como mis malas amistades preguntonas, indiscretas y metiches, ¿qué esperas? ¿o acaso solo te acordarás por la fiesta?

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