viernes, 31 de diciembre de 2010

En 10 minutos

Se acaba el año para ti, se acaba también para mí, el caso es que, para nosotros no hay un 2011, ni siquiera hay un 3:00 p.m. del día 31.
Procura no haces idioteces hoy, a donde sea que vayas, y espero la pases bien, ¡sinceramente! Quizás te recuerde si es que veo un cangrejo en su triste caminar hacia atrás, mas no te prometo nada.

Bendiciones, te lo mereces.

domingo, 12 de diciembre de 2010

¡Bip bip!

No muchas de las personas puede que lleguen a entender el tema de hoy y, es que, estamos a dos semanas de navidad y aquellos que estamos siguiendo una carrera sabemos bien qué significa eso: el ciclo está por terminar. Es acabando esta, la semana de trabajos finales, después de quejarme un millón de veces que no nos dan suficiente tiempo para todo, que solo puedo decir: solo queda esperar resultados, sea bueno o malo... ya está todo consumado.

Cada semestre universitario la dificultad aumenta, cada vez hay más tareas, más responsabilidades, más dificultad, más profesores a los que odiarás pero que, supuestamente al final, amarás, ¿y saben qué?, a pesar de tantas trabas que te ponen para salir airoso de una vida universitaria, a pesar de tantas amarguras, tantos gastos de dinero, tantas peleas con tus compañeros de grupo, es imposible no sentir ese aire de satisfacción que solo se siente cuando sabes que estás haciendo lo que más deseas en el mundo.

Es gracioso, llega un momento incluso -como me pasa a mí- en el que estás a la mitad de tu carrera (sufrida carrera de Ingeniería de Sistemas) y hasta empiezas a gastar bromas relacionadas a ella:
- Ves un amigo borracho: "¿Qué pasó?", "nada, ese trago hizo colapsar mi disco duro".
- Tu grupo de amigos es de cuatro, el profesor pide grupos de trabajo de 3 y te quedas solo: "jajaja, te encapsularon".
- Tienes 01 en algun examen: "amigo, tus notas son binarias".
- Tienes a alguien que no se da cuenta que una chica quiere con él: "oe, esa flaca se va a aburrir de mandarte tanto ACK (acuse de recibo)"
- ¿Quieres que alguien haga caso sí o sí a lo que le pidas? "#sudo ¡besa el suelo!"

Y sé que pocos las entienden, simplemente es producto del amor que poco a poco le tenemos a lo que decidimos con nuestra vida. Y, muy a pesar que en la semana solo dormí unas 10 horas y que sufrí en estos últimos meses con los megaproyectos, solo me queda aceptar que no hay masoquismo más perfecto que disfrutar tu carrera.


Resumo todo en la pequeña frase que escribí mientras programaba el sistema para la farmacia de mamá: "Maltrátame lo que quieras, quítame todo mi tiempo, sácame plata, ¡no me importa! A pesar de todo, no podría odiarte nunca... te amo, carrera universitaria mía ♥". Hoy es cuando estoy más que seguro que no me arrepiento de mi decisión. Solo queda seguir...

PD: Al fin entiendo el significado del logo de Java...
es necesario el café para tantas amanecidas xD.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

No me deja

Es temprano en la mañana, hace unos minutos que salió el Sol anunciando el inicio de este día, y a pesar que todo suele ser más lento en ese momento, ella aparece con las mismas energías de siempre, tratando de despertarme bruscamente, gritando tu nombre y sacudiendo mis pensamientos, a pesar de saber que la noche anterior sus gritos no me dejaron conciliar el sueño con facilidad. Me levanté y tomé un baño caliente, pero ni siquiera en la ducha me dejó tranquilo. He desayunado con ella, no pude disfrutar ningun alimento, a ella le agrada recordarme que todo es tan insípido sin ti. Han pasado varias horas y ella sigue susurrando tu nombre en mi oido, aliándose con el silencio y con estas 4 paredes asfixiantes, encerrándome en una prisión de la que, aunque no tenga rejas ni cerraduras, no puedo escapar.

Hace muy poco apareciste en el escenario y por un momento hicimos una tregua ella y yo. El tiempo se volvió imperceptible, el silencio se volvió melodía y todo fue tan placentero. Disfrutamos de nuestra distante cercanía, mientras que nos olvidábamos del mundo y de la monotonía que nos rodea. Todo era tan perfecto como para arruinarlo con mis dudas y temores, cómplices perfectos de tus cambios de ánimo, tus fantasmas internos y tu rechazo a acercarte más a mí. Te fuiste tan repentinamente como llegaste... quizás en realidad yo te desaparecí. Tan pronto como desapareces, ella vuelve, con más razones que nunca para burlarse de mí, restregando mi estupidez en mi rostro, recordándome que lo hice una vez más y que, por más que luche con ella, quizás nunca gane.

Quiero que la conozcas, me sería de gran ayuda. Ella es la ansiedad de tenerte a mi lado y esta es mi convivencia diaria con ella... hace tan solo unas horas que te fuiste, pero, me haces demasiada falta. Y, en tu ausencia, solo consigo crear paz evocando aquellos pequeños momentos tan eternos que solemos compartir, cada palabra que mencionas, cada retazo de amor con el que tímidamente que me iluminas. Dime, ¿volverás nuevamente mañana?, regresa a mí como cada día, quitémonos nuestras corazas y hablemos con el corazón en la mano; compárteme tu vida... al final, tú sabes que quiero entrar cada día más en ella.

Alguna vez me preguntaste, "¿qué esperas de mí?", dime tú, ¿cómo es que podría responderte? Aún no conozco la eternidad ni puedo describir la palabra "todo" en metodos sencillos. Te necesito, ¿sabes?, solo contigo puedo respirar, necesito de tu oxígeno hoy. Y nunca más te preguntes el por qué de tu existencia, ni pienses que ello solo afecta a otros porque, te lo aseguro, eres una de las más grandes pruebas que Dios existe, no puedo hacer más que agradecer por tu vida, procura no privarme demasiado de ella, por favor, ¿sí?

Te espero aquí, mientras sigo aquí lidiando aún con "ella"...

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Gracias por todo!

Desde hace algunos días alguien por ahí se percató de algo muy curioso, algo de lo que no me hubiera dado cuenta si no me avisaban: el blog cumplía un año el 12 de noviembre. Eso quiere decir que ya llevo un año escribiendo idioteces para tener sueño, ¿quién lo diría? Un año se pasa volando, aún recuerdo lo que me motivó a la primera entrada, la salida previa que tuve con "ella" aquel día, aquella madrugada ahogada y el frío que sentía muy a pesar del calor... ¡Vaya recuerdos! Aunque, preferiría olvidarlos en realidad...

Regresando al tema, como ya dije anteriormente, todo esta anarquía textual generada por el ocio, no es más que el mundo visto desde mi punto de vista, ideas que hilvano día a día, cosas que me suceden. Siempre tiene que ser así porque, como también mencioné antes, yo no me siento escritor, y eso se debe a que no tengo -como otros- el poder de "crear" historias o inventar escenarios. Tan solo pretendo a veces intentar ser narrador de aquello que veo y siento en base a mi retorcida jerga, otras veces simplemente me burlo de mí mismo y de lo que me rodea, y finalmente otras veces solo ando al pedo y, como se habrán dado cuenta, el "pedo" es contagioso. Pero, bueno, si me leen es porque quizás no lo hago tan mal -muy al contrario del mal concepto que tengo de lo que hago- y, si no fuera así, asumo que es simplemente nuestro lazo de aburrimiento que nos une en algún punto de la vida para ayudar a sacarle la vuelta al tiempo y ser feliz.

Sea lo que sea, gracias a todos los que a veces me dicen "oye, leí tu entrada y estuvo buena, me hiciste recordar a [...]" o me dicen "espero tu nueva entrada, no te demores", sea verdad o no, me motivan a seguir y, no son muchos pero lo son, jejeje, aunque de todos modos, y no quiero parecer botado, escribo a mi ritmo, cuando siento que lo necesito y, básicamente, por motivación personal a querer sacudir mi conciencia. También gracias a los que creen que parece un blog emo, es por ustedes que tengo que reinventar el diseño visual y los colores para parecer menos dramático. Gracias también a la gente que hace críticas constructivas del contenido, en especial a "ti" que me escribiste sobre problemas con anáforas y catáforas, aunque aún no sé como solucionarlos. Gracias también a los carita de atún que hacen críticas al pedo, porque todo sirve en el proceso, para ustedes un besito en la nalguita izquierda, se lo merecen.

Dale, ¿me olvido de alguien?, espero que no. A futuro desearía y sería genial saber quiénes son las personas que desde Estados Unidos, Alemania, Francia, España o Estados Unidos pasan por aquí. Además, sería genial que comenten más y que se maten argumentando como si fuera un escenario a lo Laura Bozzo, pero, ya que no es la intención original de este espacio, eso no es algo que me quite el sueño.

Gracias totales y que vengan muchas más ideas tiradas al viento, desde mi charco o desde el de ustedes, ya que he visto muchos blogs interesantes (y, es más, creo que escribir en estos últimos meses se ha vuelto una incómoda moda en la que no quiero parecer "uno más"), sería bueno entrelazarnos. Los quiero y nuevamente, ¡gracias por todo!

Christian

martes, 23 de noviembre de 2010

Verde, blanco y rojo...

Me encontraba descansando en el mueble, bajo la cobijita mágica y envuelto en un bioma perfecto para caer en los brazos de Morfeo. Apostaría que estaba semidrogado después de 3 noches seguidas sin dormir, cuando de repente se oye en el televisor  aquel insoportable tintineo de campanas y aquella vomitiva mancha rojiblanca con barba y bigote llamada "Papa Noel", un insoportable "jojojo", algunos renos en drogas tales como Rudolf -el de la naríz yonki-, duendes esquizofrénicos y muchas otras invenciones de la comercialista temporada del cercano diciembre. Así es como empezamos a revivir este ritual en el que cada final de año participamos y en el cual, como en todos los años, la gente aumenta su nivel de cursilería hasta extremos exorbitantes.

Así es señores, ¡ya es hora!, a desempolvar las cajas guardadas, a sacar las apolilladas ramas del arbolito y las bolitas multicolores, a colgar las botas rojas en la puerta, a poner el disco de los Toribianitos en el volumen más alto, a practicar la sonrisa más hipócrita que tienes y finalmente a ayudar a la abuela a engordar al pavo cada dia hasta la víspera del 24. Huele a navidad, ¡blanca navidad! (y eso que en Perú ni siquiera hay nieve), temporada mágica en la que el panetón, el chocolate y los regalos están de moda, así como repartir abrazos y creer que debes ser bueno si es que no lo has hecho en los anteriores 364 días del año, así posiblemente recibas un regalo abajo del arbolito... ¿Saben?, son patrañas... si quieren pueden decirme Grinch, amargado, aburrido, lo que deseen, puedes meterme el floro más barato y decirme que en verdad lo haces porque Cristo ha nacido, ¿pero sabes?, muy posiblemente te engañas. Esta época es casi tan plástica como el día de cumpleaños, en la que personas que en todo el año no me hablaron se acercan y dicen las mismas frases: "¡Christian! ¡Feliz cumpleaños! ¿Dónde es la fiesta hoy?", y nuevamente, son patrañas...

Yo me pregunto, ¿cómo es que lo logra Jesús?, ¿cómo soporta tanto?, él pasa un año entero amándonos, mientras que muchos ni siquiera lo recordaron y, llegando el día de su cumpleaños, a falta de pocas semanas de ello le digamos: "pucha Jesús, tu cumpleaños, ¿y sabes?, aunque casi no he orado en todo el año y a las justas he ido a la iglesia en Semana Santa, quiero que sepas que te amo como nunca y eres la mayor razón para hacer un banquete -el cual NO bendeciremos-, recibir regalos  y reventar cohetes en la calle. Si mi memoria me ayuda, puede que te coloque en el nacimiento a la 1 a.m. después de haber abrazado a todos y comido hasta saciarme". Ya sé por qué no soy Jesús, porque sino voy con mi cruz y me agarro a maderazos a medio mundo... muchos se lo merecen...

¿Quieres una verdadera fiesta de Navidad? No esperes hasta el 25, empieza desde hoy. Puedes recibir el mejor regalo que alguien pueda tener en el mundo con tan solo desearlo: la presencia de Él en tu vida (Ap. 3:20). Haz que la navidad sea cada día, porque él puede renacer cada día y tú renacer con él. Esto va más allá de una fiesta, cena y regalos, esto es más que el nacimiento de alguien que "morirá en marzo o abril", es mucho más: esto se trata de tu relación con un amigo, el mejor de todos; así que, no seas como mis malas amistades preguntonas, indiscretas y metiches, ¿qué esperas? ¿o acaso solo te acordarás por la fiesta?

domingo, 14 de noviembre de 2010

Dijo "¡Basta!"

Al estilo de las fábulas de Esopo, vamos a jugar hoy con las rimas para plantear esta noche el escopo, una poco elaborada alegoría que, aunque parezca ficticia, lamentablemente es verdadera.

Los rumores dicen que fue casi como una guerra porque hubieron armas demasiado desarrolladas, armas que no se crean ni se compran, sino que con el tiempo son entrenadas. Fue una lucha mental, una embestida de indirectas, de frases a medias, de ideas, todas llenas de tretas. Fue algo demasiado inesperado, porque el ambiente previo era de amor y de razón, era casi perfecto, era de mutua colaboración, pero cuando el amor toma de rehén a la cordura, es inevitable que dos grandes amigos pierdan la compostura.

La batalla duró varias horas, nadie daba su brazo a torcer. Él quería descubrir lo que ella guardaba en su interior, y aunque ella lo había llegado a querer -de aquel modo que muy pocos llegan a entender-, no quería seguir adelante. Ella, que en el fondo sentía temor, tan solo repetía: "no sigas, por favor, no me hagas retroceder".

Al caer la noche, y ya herido de gravedad, él cayó en su resolución final: "esta guerra no da para más, de este tonto corazón tan solo quedan pocas gotas, si tengo un ápice de esperanzas de ganar, debo aceptar mi derrota". Él fue rápido, no le dejó ni un segundo para reaccionar: "¡Basta de ocultar!, tú me importas mucho, no puedo dejarte de pensar, no digas que soy solo yo, que nunca me llegaste a amar. ¿Hasta dónde piensas llegar? ¿Cuánto más nos piensas lastimar?", sacrificando así su orgullo, esperando oir de ella su voluntad.

Él esperaba de ella una sonrisa, esperaba un destello de piedad, pero nunca ocurrió eso, en su reemplazo una lagrima cayó de sus ojos a causa de la gravedad. "¿Por qué eres tan idiota? Mi autodefensa te va a fagocitar. Esa autodefensa que evita la congoja, esa autodefensa que me impide llegarte a amar. ¡Date cuenta por favor! No quiero llegarte a lastimar, no me pidas arriesgar, yo no quiero entrar en una apuesta que arruinaría nuestra amistad". Así acabó la batalla, alejándose ellos de repente, hacia distintos destinos, se distanciaban mutua y lentamente, mientras que en ese campo tan perpetuo yacían dos corazones inertes. Pasó mucho tiempo y de ella no he oído nada, pero se dice que él, aquella noche, perdió algo más que su corazón y su amada; perdió la sonrisa, agachó la mirada, enterró sus sentimientos, cayó con la puñalada. Tonto fue él por querer entregarlo todo, tonta fue ella por temer al mañana.

Así es cuando se arriesga, amigo mío, así es cuando juegas al todo o nada, acá no gana quien mata a su enemigo, gana quien sabe cuándo despojarse de su arma. Y es que, no se trata de jugar a la suerte, es mucho más que oír una corazonada, se trata de un principio muy sencillo: solo el dolor te hará fuerte... ¿Te arriesgarás a la estocada?

martes, 9 de noviembre de 2010

Enfermiza presencia

Nuevamente, esta historia se vuelve a repetir. Y a pesar que eres lo que más detesto en este mundo -y lo sabes-, siempre regresas, y siempre lo harás.

No me di cuenta, me tomaste por sorpresa, como siempre, ¿cómo es que logras siempre regresar a mi vida? No te sentía desde hace mucho pero, hoy revives en mí cada doloroso momento que pasé a tu lado. Debo aceptarlo, es como si te conociera de siempre, porque siempre tienes el mismo efecto malsano en mí... quisiera ser menos vulnerable a tu existencia pero, aparentemente, no puedo.

Reapareciste hace unas semanas, de un modo tan inesperado y silencioso, sueles hacerlo y no sé como lo logras. Pensaba que tendrías una presencia pasajera, pero, nuevamente me equivoqué. Desde aquel momento mi mundo empezó a derrumbarse, las noches simplemente empezaron a hacerce más largas, mientras que lentamente me quitabas el poco sueño que tenía. Acabaste con mi tranquilidad, con mi salud, me quitaste las fuerzas, ahora siento que no puedo respirar, ¿es que acaso te agrada hacerme sufrir? Me siento enfermo, cansado, mi pecho está a punto de explotar, y todo, todo, absolutamente todo, ¡todo es por ti! Si es que tienes un poco de compasión, por favor, te lo pido una vez más, ¡déjame en paz!

Me enfermas...

Maldito asma.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Rutina/Explosión

Aún es muy temprano, quedan aún algunas horas para finjir que desperté (porque mamá cree que estoy dormido, pero en realidad, no pude dormir) y tenga que salir a la calle. Hoy tengo clases de Lenguajes de Programación y luego Sistemas Operativos. Conozco bien los pasos previos: tomaré las llaves, la mochila, el celular y me dispondré a batallar nuevamente, no con el mundo, sino con aquel sentimiento de Déjà vu que me invade cada semana. Sé que llegaré, me sentaré, oiré al profesor dar un millón de vueltas a una misma idea, jugueteando con su rayo láser frente a la pizarra, como si tuviera la intención de acabar con nuestra paciencia. Sé que fingiré por unos segundos que me estoy quedando dormido, solo para animar la vida, me dirá que vaya a lavarme la cara y aceptaré con mucho gusto, al fin y al cabo, es una materia sencilla. Sé que acabará la clase y regresaré a casa, encenderé la computadora, estudiaré para las clases de la tarde hasta la hora en que mamá me llame a almorzar, tenga que acercarme al comedor y ella me diga "Christian, estás muy relajado, ¡esfuérzate!". Quisiera que me crea cuando le digo que me esfuerzo demasiado día a día para no explotar al sentir que a veces me vuelvo esclavo de un orden que le da estabilidad a la vida pero que, lamentablemente, la vuelve DEMASIADO aburrida.

Y nuevamente, a modo de solución, planearé hacer un día diferente, intentaré cambiar las cosas, caminaré un poco en vez de tomar el autobús e intentaré perderme en mis pensamientos antes de llegar perderme en los de mis queridos profesores dentro de la universidad. No es la idea más creativa y, en realidad, quizás me desilusione avanzar y saber que, desde temprano, este orden se extiende más allá de mis narices. Sé que veré lo que siempre veo, otros rituales clásicos de la mañana, las mismas caras largas y somnolientas de cada día: niños con uniforme esperando en las esquinas, señoras mayores barriendo en las calles, panaderos de carretilla rondando por las avenidas y haciendo sonar su ensordecedora corneta... ¿Por qué el mundo es tan cuadriculado? ¿O quizás sea yo el que sienta que el mundo es aburrido?

Alguna vez una quinceañera amiga (algo adicta a la coca) me dijo: "¿te esfuerzas para ser tan excéntrico?", mientras que mi querida amiga Lizzie a veces me dice: "amiguito, a veces parece que te apestara la vida". Quiero decir que, intento mantenerme en un término medio a ambas opiniones, para poder salvarme del día a día del que hablo. Para ponerlo en términos sencillos, no me apesta la vida y, en realidad la adoro, pero por el bien de ella siempre es necesario uno o muchos que desatinen en la cuadrícula, gente con el coraje para hacer lo que otros no se atreven, gritar con sus acciones que el existir es una fiesta.

Hoy invoco al desorden, a hacer lo que normalmente no hacemos... ¿Por qué no?, el mundo necesita gente diferente, variada, que planee escaparse un fin de semana a alguna ciudad desconocida no muy lejana, solo con una mochila y 30 soles en el bolsillo, gente que salga del trabajo y vaya a la playa a surfear y ser uno solo con el mar, gente que corra mientras todos caminan y que se tropiece sin verguenza a que la multitud alrededor se ría, gente que sea capaz de tirarse a descansar sobre el grass de su universidad aunque muchos lo vean como bicho raro, gente que se atreva a sacar una guitarra en medio de la calle para deleitar su alma y la de los los transeúntes, aunque no se lo pidan.

Hoy es el día de salir de lo común, romper esas cadenas y hacer honor a todo aquello que no está programado, porque, somos pasajeros demasiado efímeros de esta vida, y es por eso que todo nuestro pensamiento no puede estar enfocado en el futuro. Vivamos el presente, hagamos problemas, ¡metamos terror! Será nuestro efervescente contra la acidez del día a día. A veces es muy necesario... hoy lo es para mí.

jueves, 28 de octubre de 2010

Instinto de cacería

Una de las cosas por las que me he caracterizado siempre y, quizas, todos los hombres nos caracterizamos es en el no entender a las mujeres. Es la habitual pregunta "¿Quién las entiende?", pero, ese no es el punto el día de hoy. El punto es que, de repente, tuve la oportunidad de conversar y retomar amistades con tantas chicas como me fuera posible, y llegué a encontrar que ellas muchas veces tampoco nos entienden, a pesar que nosotros creemos que somos demasiado simples, ¿quién lo diría?

El aventurarse a interpretar el papel del amigo confidencial de una chica y que ella te hable de sus afanes puede ser muy productivo, puede incluso llegar a enseñarte un poco de camaradería y/o "vida salvaje". La chica en mención (a quien, por respeto, solo llamaremos Chica 1) me contaba acerca de un chico de quien ella estaba enamorada, y a quien ella le lanzaba tantas indirectas como le fuera posible. Como ella decía en su idioma, "estaba cooperando con él". Su lamento de ese día era que el tipo no reaccionaba a tantas invitaciones, lo último que faltaba era que pusiera una gigantografía al frente de su casa que dijera "oye, mirame, ¡quiero contigo!". La frase rescatable de esa conversación fue muy épica, ella dijo "qué idiotas son los hombres, aún no han desarrollado su instinto de cacería"... ¿Acaso no es profundo?, la idea es que, en la naturaleza salvaje, el animal fuerte suele buscar las presas débiles, y en el peor de los casos, prefieren la comida servida, como es el caso de los carroñeros. Pero en los varones, no. Claro que no, nosotros muchas veces preferimos ser los que den el primer paso, buscar a la chica con el letrero "difícil" o "no quiero contigo" y vivir una historia de amor, misma telenovela brasileña de las 10 p.m. Por supuesto que no todos somos iguales, aunque de todos modos, "la comida servida" suele ser el aperitivo, mientras que la chica difícil es la meta final a lograr. Esto me recuerda a un profesor joven que me enseñaba Química, él solía decir "viviré hasta los 28 años saliendo con cada chica que me tienda la mano, pero el día que me case, lo haré con una mujer que sea ejemplar, que pueda criar con excelencia a mis hijos y que tenga un futuro laboral, aunque ella tenga 3 ojos, sea mutante o le falte unos dientes", es algo exagerado, pero lo entiendo, muchas veces son las chicas difíciles las que valen realmente la pena, no con esto quiero decir que las que "tomen la iniciativa" sean de lo peor, al contrario, Chica 1 es muy interesante, pero, es que a veces las chicas se esmeran por lidiar con idiotas, mientras que los mejores amigos, simplemente son considerado eso, mejores amigos y los planetas nunca, pero NUNCA se alinearán a favor de ellos (más referencia en este texto que me encanta).

Regresando al tema de Chica 1, yo le expliqué lo antes mencionado, nosotros a veces pecamos de masoquistas y, como extra, regresamos a la premisa inicial, ¿quién las entiende?, hay chicas que pueden caminar contigo del brazo, sentarse a ver tele contigo agarrados de la mano, jugueteando con los dedos, vivir abrazándote y besándote -en la mejilla, claro, y, tambien hay CASOS...-, lo gracioso es que, ¡muchas veces no quieren nada contigo! (ya me ha pasado una vez), ella asintió con la cabeza y me dijo "jajaja, yo suelo hacer eso, es gracioso jugar con sus mentes, así oculto un poco lo que siento y, de pasada, siembro un poco de pánico en él". No puedo negarlo, la envidia me corroe. Aunque las chicas no puedan entendernos a veces, al menos ellas pueden manejar la situación con más seguridad. Bien por ellas...

En fin, acabado todo esto, solo queda decir lo que una amiga me dijo: "a nosotras no nos entiendas, solo ámanos", creo que fue muy sabio de su parte. Después de todo lo vivido esta semana, no haré el intento de entenderlas, sino, quizás termine descerebrado debajo de un puente o, en el peor de los casos, escribiendo otra idea truncada en un blog con notaciones frikis... como el mío.

martes, 26 de octubre de 2010

Paralelismo tangencial

Ella y él, ¿cómo es que las cosas así pueden suceder? Solo Dios, desde su traviesa creatividad, podría ser capaz de producir un engranaje tan perfecto, tan eterno... Ella desea caminar lejos, muy lejos... él estará preparado para ir con ella hasta el fin del mundo. Ella sueña en secreto con ser una modelo... él será, con mucho gusto, su fotógrafo personal. Ella adora la comida italiana... él tendrá la excusa perfecta para llevarla a comer cada fin de semana. Ella ama el arte... él amará contemplar sus expresiones de amor. Ella le ha robado la voz a un ángel... él adorará el tan solo escucharla respirar. Ella tiene miedo de cantar... él tomará la guitarra y le hará una canción tan solo para escuchar su voz y llegar al cielo. Llegará la noche y... ¿Cómo es que ella duerme ta rápidamente?... Él justificará sus insomnios cuidando los sueños de ella cada madrugada y susurrándole al oído, "todo está bien". ¿Qué más se puede decir? Ella es todo un mundo por conocer... él estará dispuesto a descubrir cada rincón de su vida. Ella ama a Dios por tanta majestuosidad... ¿Y qué hay de él? Él es demasiado simple para describirlo... ella se encargará de complicar su vida. Él suele frustrarse con facilidad... ella despejará sus miedos con un abrazo. Y, aunque él tiene una herida en el corazón... ella decidirá ser su enfermera personal. Y ni qué decir cuando él se enoja... ella guardará su paciencia solo para él. Y aunque él no pueda controlar muchas veces lo que iracundamente dice... ella sabrá cuándo callarlo con un beso. Él ama a Dios por tanta majestuosidad... Las palabras no son suficientes para describirlos. Ellos simplemente fueron destinados el uno para el otro... Ellos serán felices... ... ... ... Ellos aún no se conocen... pero el día que Dios quiera que lo hagan, ¡rayos!, la noche nunca volverá a ser la misma, para ninguno de ellos dos, ¿se imaginan la fiesta que habrá en el cielo?

viernes, 15 de octubre de 2010

El Efecto Bob Esponja

Aviso: cualquier parecido con algo de sus propias vidas, es pura coincidencia.

Hoy quiero alcanzar dos cosas: primero, explicar que los sacrificios no siempre sirven; segundo, intentar retratar un nefasto lado de la idiosincrasia humana: seres humanos cuya eficiencia aumenta cuando su tiempo disponible se reduce. Si mezclo estas dos ideas, me daré cuenta que decir que me sacrifiqué desde el primer día de aquella semana del vía crucis sería engañar. ¿Por qué no aceptarlo?, pertenezco a ese "tipo" de personas, lo que genera en mí el no hacer las cosas anticipadamente, como debería hacerlo.

Para explicarlo mejor, todo empieza en una nefasta mañana. En escena están los ilusos chicos de un salón de Ingeniería de Sistemas, en una "enredada" clase, con un profesor "inmortal" (chiste de carrera). La sentencia está a punto de ser dictada y, al oírla, puedes darte cuenta que un día puede ser arruinado con una sola frase cortante. El profesor decide ponerse una máscara de verdugo, afila su hacha y espera hasta el último minuto, porque sabe que así sufriremos más. De repente, fulmina: "para la próxima semana, presentar guias de instalación de servidores". Pareciera que se regocijara con la desesperación de los alumnos. A pesar que intentamos apelar a su conciencia con un "profe, es demasiado para una semana", él no cambiaría su posición, claro que no, él lo está disfrutando en el fondo.

Creo que, a pesar de todo, pudimos haber hecho mucho en 7 días, pero, ¿por qué negarlo?, en los primeros 6 días se oían ecos en mi cabeza, "vamos priorizando otros trabajos más cercanos", "pero este trabajo de servidores es mucho más importante", "pero aún quedan [reste 7 menos día actual] días". Me la pasé así, filosofando sobre qué trabajo sería más importante realizar primero, hasta que quedó exactamente un día -y para colmo, hice los otros trabajos a última hora, también-. Lo peor de todo es que, al llegar ese día, tienes un millón de formas de empezar tu trabajo, así que, decidirte por una de ellas puede ser complicado. Puede implicar muchas cosas:

1º Chatear con amigos en messenger y compartir ideas y metodologías al respecto...
-Wuacho: pelotubbie, ¿ya hiciste el informe?
-Yo: no
-Wuacho: ¡las pelotas!
-Yo: tampoco las hice.
¿Pueden ver la utilidad? Al menos te enteras de que no eres el único en crisis.
2º Buscar metodologías en internet, lo malo de esto es que sueles aterrizar en muchas cosas, menos en lo que deseas, quizás tu paradero final esté en Facebook comentando un "awwww" en la última super noticia "Pancracio ahora está en una relación con Trifulcia". Casos adversos pueden manifestarse con aterrizajes en TuTubo viendo videos informativos tan relevantes como Rupert El Bacalao o simplemente escribiendo en tu blog tonterías que a tu profesor definitivamente no le interesarán como excusa.

Quedan 10 horas para entregar el trabajo y, lastimosamente, no hay alguien que te masajee el cerebro cuando sientes que va a explotar o cuando te repites a ti mismo "rayos, en realidad era demasiado, quizás debí haber empezado mucho antes, la próxima vez será diferente". Me queda el plan alterno 2: "Webbing n' Learning" (marca patentada con superwacho), que se define en: "cuando sienta que mi cerebro está por acalambrarse, agarraré la guitarra y fingiré ser talentoso por unos minutos para relajarme", sigue sin servir porque las fracciones de trabajo duran 30 minutos mientras que el miniconcierto puede llegar hasta 1 hora de duración.

Pasa el tiempo, faltan 5 horas, recién tengo 1/4 de trabajo listo, pero, en momentos así, uno siente que hay demasiadas cosas que, inesperadamente, quiere o debería hacer, incluso ir a ver a tu mamá y quererla de más por unos segundos. ¡Alerta!, la peor distracción es un mueble y una cobija, mezclados con unos nervios tensos pueden crear el ecosistema perfecto para una pérdida de conocimiento segura por 3 horas... Caí.

Quedan 2 horas, tiempo crucial en la que uno recuerda que Google, Wikipedia, Monografias.com y El Rincon del Vago son los mejores amigos en momentos de emergencia. Si tienes habilidad con el ctrl+c y el ctrl+v, puede que lo logres. Ahora todo dependerá de la habilidad para mezclar los párrafos de tal modo que no parezca la copia de ninguna de estas 4 páginas a la vez.

Queda 1 hora y, lo más trágico de todo, ¡debes bañarte! -sí, debes hacerlo, nunca descuides tu presentación, por más rasta que seas-. El agua suele primero dejarte atónito si está muy fría, así que seguro pensarás unos 3 minutos en decidir meterte completamente a la ducha, si es que no tienes terma, y si la tienes, esos 3 minutos es lo que tomará en calentar el agua. Al acabar es cuando me repito: "debería ser un poco más como Einstein", no me dificulta mucho vestirme, pero lidiar con el hecho que *es el día de lavar ropa* y todas las prendas que me sientan bien estás mojadas, vaticina la máxima de las desgracias: ¿qué me pongo?.

Está por acabarse el tiempo y por mi mente siguen corriendo los lamentos del no haber empezado temprano, de saber que tengo un trabajo completo pero que pude haberlo hecho mejor. De todos modos, estoy tranquilo, al fin y al cabo, si sé la fecha y hora de mi "muerte" solo queda resignarme a ver qué pasara, esté o no esté listo... Eso reduce mucho el dolor.

Al llegar a clases, ¿qué puede ser lo peor de todo? Que tu profesor sea tan complaciente como tú eres de efectivo a última hora, vea que nadie hizo nada y diga "bueno chicos, les doy plazo hasta la otra semana"... Rayos Christian, no te engañes, la conciencia no te dirá "pero al menos lo hiciste, siéntete bien", no, al contrario, planificará un millón de métodos para matar al profesor con el filo de las hojas de tu informe, y de paso se burlará de ti. No importa, ¡la próxima vez será diferente! -sí, clarooo...-. En fin... Mejor veamos las cosas desde una perspectiva No emo, así que, ¡vamos a comer pizza!

Nota: para quien no entienda el bizarro título, puede mirar el capítulo de bob esponja llamado Aplazador

martes, 5 de octubre de 2010

Medidas extremas/Cicatrices

Ay mi querido gato, siendo animal eres tan inteligente y a la vez tan estúpido, tan, ¿animal?... Solías subir al techo del segundo piso de mi casa en búsqueda de placer sexual gratuito con las gatas de las casas aledañas y, al terminar de meter terror por la vecindad, rampeabas hasta mi balcón y te arrojabas de él hasta el primer piso. Pero, por curiosidades del destino, aterrizar en cuatro patas no es tu virtud, así que cuando lo hacías simplemente te lastimabas; en pocas palabras, disfrutar de la noche te costaba "sacarte la mierda" al final de ella.

Pasaban los días y cada vez perdías la confianza en ti, ya que tardabas cada vez más en decidir saltar. Un día, al verte en plan suicida, te abrí la puerta de mi balcón, te llamé y te evité el dolor de saltar. Creo que fue un error por mi parte. En los siguientes días ya no te encontraba mirando hacia la caída del balcón, ahora rascabas a mi puerta, esperando un poco de mi humanidad ante tu clara falta de animalidad. Te mal acostumbré, te hice débil, temeroso de tu naturaleza. Nunca pensé en lo que pasaría el día en el que yo no esté en casa, o el día en el que simplemente me olvide de ti por cosas mucho más importantes en este mundo... Nunca pensé que se nos haría una rutina.

El día de ayer te demoraste más de lo normal y tus rasguñazos de puerta me despertaron a las 5 a.m., en una de las pocas noches en la que pude dormir con naturalidad. Te odié tanto en ese momento que miré por la ventana y, en vez de abrirte la puerta, la pateé, te asustaste, pero permaneciste quieto, esperando una segunda oportunidad. Volví a mi mueble. En la mañana te encontré dormido en la puerta de mi balcón.

Dime querido gato... ¿soy malo?, ¿actué con inteligencia?, ¿de quién fue el error inicial?, ¿fue mío por mal acostumbrarte a una falsa realidad o fue tuyo al olvidarte que naciste para saltar y que, aunque duela mucho, nunca morirás?

¿Sabes?, después de todo, creo que no somos muy diferentes, algunas costumbres simplemente nos atraparon y hemos olvidado nuestra naturaleza. De todos modos, tendrás que revivir el dolor una vez más, si quieres seguir con tu vida para la que naciste y a la que deberías estar acostumbrado...

¿A quién engaño? Te espero a las 12. Si no te apareces, te la aguantas.

domingo, 3 de octubre de 2010

Vanish

No te acerques por favor, dejemos de lastimarnos así. Créeme, lo intenté, y puedes decirme débil, ya no me importa. Procuré mirar la vida de otro modo y perdí en el intento... ¿Acaso no lo ves?, necesito retroceder lentamente, que el silencio y la distancia nos desangre poco a poco.

¿Por qué te confunden mis pensamientos? Si es tan sencillo: odio tu felicidad, porque no es conmigo. Odio tu lástima, me siento un perdedor. Odio creer que me perteneces y, créeme, la verdad duele. Duele tenerte cerca y tener miedo de tocarte, duele ver tus ojos y saber que no estoy en su brillo, duele ver tus labios y sentirlos contaminados.

Porque, no es por ser mezquino, entiende, es porque soy humano. No entiendes mis fantasmas, no quieres verlos... Abre los ojos, ¿te has puesto a pensar qué ocurrirá ese día en el que beses tu cielo?, la respuesta es sencilla: yo morderé el suelo.

Estás en mi vida, estás en mi piel, pero voy arrancarte poco a poco... y dolerá, pero es mejor así. Puedo perder la carne, pero no el corazón... Y, sí, hoy es el día que te enteres que también tengo corazón y, por respeto a él, extínguete poco a poco en el mar, que se hunda en él la luna... Quiero que mañana salga el sol.

He empezado a vivir la vida, y se siente bien, muy bien...

jueves, 30 de septiembre de 2010

En tierra de ciegos...

Es el clamor popular, es la noticia del momento: "las elecciones municipales". Este domingo más de 28 millones de peruanos (sin descontar los niños que no votan) deciden quiénes serán las personas que gobiernen nuestras ciudades y departamentos por los próximos 4 años, y, ¿saben?, es una emoción especial para mucha gente de mi generación, ya que será la primera vez que participemos en elecciones. Y es cierto, se siente en la universidad, en el messenger, en el facebook... ¡Somos adultos!, sí claro. Ahora, llegó el momento... Abramos los ojos, ¿oor quién rayos pensamos votar este domingo?

Desde mi perspectiva, y aunque mi paranoica tía diga que pareciera que me apesta la vida, creo que estas elecciones son una total decepción bajo la percepcion de una persona que ve más allá de las promesas de "conmigo en el gobierno, nuestra ciudad cambiará, todo mejorará", todas esas son patrañas.

Es algo triste, yo sinceramente no sé a quién elegir, sería todo más fácil si la persona que se lanzara dijera "yo planeo trabajar ad honorem. Al fin y al cabo, gano una millonada con mi universidad/mi empresa constructora/mi compañía de gaseosas" o si al menos dijera "¿saben?, generalmente los alcaldes o presidentes se llevan el 70% del presupuesto gubernamental al bolsillo. Yo solo pienso llevarme el 20%, de todos modos, sigue siendo una millonada suficiente como para llenar mi piscina de billetes de $100".

Lamentablemente, las cosas son así. ¿Tú crees que a ese candidato le interesa tus deudas en el banco? ¿Crees que los niños pobres de la ciudad y la tasa de analfabetismo quitan las ganas de dormir a ese pobre ser altruista? Dime, ¿de dónde sale la publicidad que ellos ponen?, pues, de su bolsillo, ¿y por qué?, porque pueden ganar mucho más de lo que invierte si es que fueran elegidos. Y con esto digo, ¡ya basta!, estoy harto de tanta publicidad mediocre, estoy harto de verdades a medias, estoy seguro que si chuponearan las llamadas telefónicas a los candidatos, tal como hicieron con la señora Lourdes Flores, nos enteraríamos de aberraciones increíbles, mucho peores que las que la persona en mención declaró. Aunque, finalmente, todo lo que escriba acá da igual, y eso es porque finalmente no podemos quedarnos sin mandatarios, porque aunque todo el mundo vote en blanco, habrá trampa por debajo de la mesa, porque estamos obligados a votar por quien robe menos o, como diría Jaime Bayly, "por el mal menor". Así es la lamentable idiosincrasia de la sociedad, no solo en el país.

Y, finalmente, y a modo optimista, diré "el mundo cambiará el día en que cada persona deje de imponer su bien personal y prime el bien común", pero, ¿a quién engaño?, si al fin y al cabo ni yo puedo hacerlo aún, ¿como esperar eso de aquellos payasos? Una bomba nuclear, por favor... Y pensaba votar en blanco, pero lo haré por quien sea, con tal que el actual gobierno no se repita.

PD: para la gente peruana, pueden informarse sobre quién puede que robe menos en la página de Infogob.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Ellas...

¿Quien no tiene una? Sí, me refiero a ellas, las mismas de siempre. Aquellas que difícilmente no existirían en nuestras vidas. Llegan a nosotros un día quizás inesperado, cambian todo a nuestro alrededor, incluso nuestras vidas. Llegamos al punto de creer que son especiales pero, ¿saben?, hoy no hablaré bien de ellas, porque simplemente me cansé de su existencia. Después de mucho tiempo he llegado a la conclusión que todas son iguales, al menos en una característica primordial: llegan a ti simple y llanamente para llenarte la vida de problemas.

Dime, ¿como llegó la tuya a ti?, las circunstancias son diferentes y, dependiendo de ello, te aseguro, que puedes llegar a quererla ciegamente con mucha más intensidad, pero, seamos pechos fríos el día de hoy y pensemos sin el corazón: llegan a tu vida, entran a ella y tú eres quien debe acoplarse a las de ellas, porque definitivamente ellas -te aseguro- no lo harán por ti. Les das cariño, les das parte de tu vida, pero a ellas no les interesa, ¿no lo crees?. Incluso, te aseguro, dales un poco de libertad y pronto estarán escapando de ti. Por otro lado, puedes encadenarlas, pero pasará un tiempo y puede que llegues a la idea filosófica que, en realidad, ellas te encadenaron a ti.

Si lo analizamos cronológicamente, suelen repetirse casos típicos en todos nosotros: al llegar ellas todo es felicidad, son tan tiernas, tan inofensivas, pero pasa el tiempo y, si es que llegan a establecerse incluso dentro de tu hogar, tienen la tendencia a destruir todo el esquema de orden que tenías en tu vida. En el peor de los casos, te verás obligado a darles un espacio personal. Al final, ¿quién crees que es el dominador?, ¿tú o ella?

Lo más gracioso de todo es que, muchas veces, ni siquiera entre ellas se entienden. Al menos yo, me he rendido en el intento, y tengo muchas palabras más sobre ellas en mi cabeza, pero, por amor a quienes las aman, dejaré de hablar de las mascotas. Disculpen si hoy estoy enojado con ellas, pero es que ya no soporto que la mía, un gato techero, maúlle como niño de 5 años cada madrugada.



¿Y por qué pongo este video?, porque lo escuchaba mientras escribía, porque suena bonito, ¡y porque se me pega la regalada gana!

jueves, 16 de septiembre de 2010

Saliva

Te tengo atorada en la garganta. Tienes un nombre, un rostro, pero ya no puedo distinguir la densidad de tu condensada alma...

Y hoy, una vez más quiero expulsarte, expectorarte pero, nuevamente, no puedo. Tengo miedo, miedo de hacerlo y sentir más dolor que tenerte dentro, miedo de no hacerlo y morirme de sed con el tiempo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

En el fondo...

"Lo sabes bien, lo que digo es verdad. Sigues sin aprender, sigues siendo víctima de la gravedad. Sigues subiendo a la misma tonta burbuja en la que vuelas sin rumbo y con una ilusión al timón. Luego se va, te deja en ella, a la deriva, y solo cuando llegas muy alto es cuando las mismas nubes, a las que tanto amas, se encargan de que tu burbuja explote y caigas, más abajo que el suelo, y que regreses a mí, sin nada más que una cicatriz abierta.

Hoy no tienes nada más que falsos sueños vehementes, una mirada perdida y una fe partida a la mitad y oculta bajo una falsa sonrisa. No... Hoy ya no gritas. Tu vida perdió esa sazón que hace delicioso al agridulce, tus ojos se pierden en un brillo que refleja tu visión hacia el pasado y enturbece tu mirada hacia el presente. No... Hoy vives pero no vives, porque te condenas en silencio a la obstinación, a una obsesión que ni tú puedes explicar. Lo sabes, eres infeliz y, lo peor de todo, es que me destrozas.

Te necesito, ¿lo sabes?, y me necesitas, ¡también lo sabes! ¿Por qué nos alejamos? Al menos, camina despacio, así puedo alcanzarte. Quédate a mi lado. ¿Qué dices?, ¡anímate!, vamos de la mano, prometo no soltarte, en las penas mantenerme aferrado y cuando tiembles, abrazarte... Dime, ¿al menos lo pensarás?"

Yo me pregunto, ¿qué le responderá el corazón al alma?

sábado, 11 de septiembre de 2010

3S-6C y el café en el cafetín


Hace unos minutos el sol decidió abandonarnos para dar paso a la noche. El clima está frío y yo estoy sentado en el cafetín de "la mejor universidad del norte del país". Tengo 3 horas de sano -pero aburrido- tiempo libre hasta entrar a modelar Software en la clase de las 8 p.m. Me rodean muchos seres, todos hablan un idioma distinto, no entiendo su jerga, cada uno se desenvuelve en su pequeño mundo personal basado en su presunto futuro laboral.

Se supone que es un cafetín, pero parece una feria:

En el rincón número 1 tenemos la sección modernidad, donde tenemos una exposición de laptops de alta calidad y de todas las marcas siendo utilizadas como cuadernos o calculadoras, ¿sabrán que existen los programas que utilizamos en Ingeniería de Sistemas?... En el rincón número 2 tenemos un desfile de modas: chicas con el cabello planchado, carteras de cuero, celular en mano. Me pregunto, ¿cómo harán aquellas pequeñas señoritas para no tener frío usando esa minifalda?... Y más allá, la sección número 3, es un tributo al arte: jóvenes con cartulinas gigantescas y cientos de instrumentos que bailan en sus mesas al compás del indie rock que solo yo puedo escuchar a través de mis audífonos.

¿Y yo?, yo me encuentro en el rincón 4: el rincón de Christian. Tengo un café caliente y un Doritos super económico, lo más accesible del menú para mi precaria economía. intenté resolver unos ejercicios de ingeniería económica, pero temo que este Excel sufra un derrame cerebral en esta pequeña laptop prestada. Había planeado, de modo alterno, descargar libros de nuestra súper "Aula Virtual", pero, con esta línea de Internet, probablemente complete mi cometido en aproximadamente 19 horas, así que, no creo que el administrador del cafetín me soporte tanto tiempo sin consumir nada. Finalmente, confinado a la impotencia tecnológica, me encuentro en un blogger que se tardó 5 minutos en atender a mi invocación.

Han pasado 3 semanas desde que empezó este nuevo ciclo en este nuevo recinto universitario después de haber realizado una gira de 2 años por la Universidad Nacional de Trujillo. Y, si hay algo que esta universidad me ha enseñado, es a disfrutar del grass al frente de la biblioteca como si fuera una cama de infinitas plazas e ignorar a los enlatados observadores. ¿Y la parte académica?, sabemos que tenemos a grandes profesionales del medio como profesores, lo malo es que enseñar a veces conlleva "algo más" que muy pocos de ellos tienen. Ayer conversaba con unos amigos y les decía, "si pudiera llevar a casa, tan solo una noche, a este profesor y tenerlo en mi cama...", sin dejarme completar la idea, algunos se escandalizaron y otros se mataron de risa, "...es que, sufro de insomnio y él en 5 minutos logra mandarme con Morfeo al mundo de Matrix, algo que ni siquiera una Diazepan logra en una hora".

Para complementar, tengo tres libros por leer, menos de una semana para lograrlo, nada que la mente de un soñador cachimbo haya idealizado aún para su futuro, y es que -otra cosa que aprendí-, la universidad tiene un régimen similar a un embudo: todos entran por la boca grande y muy pocos salen de él después del décimo filtro. La impureza se va quedando en cada una de las capas. Es duro, pero es la cruda verdad. Cada vez las salidas son más limitadas y el tiempo más reducido y, ya que no quiero ser una pepita, tengo que limar mis impurezas y, eso implica una mecanización de la cual ya estoy preso, basado en un sílabo presentado a inicio de ciclo que se cumplirá a cabalidad en las próximas 18 semanas si no queremos tener problemas. Cae la obligación de estudiar y, aunque no quiera hacerlo, lo haré, porque de eso depende mi futuro...

¿Vale la pena? Creo que sí. Al fin y al cabo, faltan pocos años… sé que puedo hacerlo y no creo morir descerebrado en el proceso.

martes, 7 de septiembre de 2010

[Bajas] Aspiraciones

Aún no ha salido el sol. Parece que la noche ha pedido horas extras y el pequeño Ronald se revuelca en la cama. Él no ha conciliado el sueño hoy y, al parecer, no tiene interés por luchar contra su insomnio ni aplicar vagas técnicas como el conteo de ovejas, tomar estimulantes o simplemente cerrar los ojos y esperar a que la suerte le sonría.

Después de un par de horas el sol se asoma en el horizonte. Es un nuevo triunfo en su diaria guerra nocturna. Prende la terma y toma un baño. El vapor empapa los cristales del espejo, estos se enturbian tanto como aquellos pensamientos que han rondado por su mente en estas semanas. "Parece que el agua está por acabarse, más vale que te apresures pequeño" le grita su trastocada conciencia. Sale del baño y rápidamente se viste, toma sus cosas y sale a estudiar. Hoy, nuevamente, no habrá desayuno, prefiere morirse de hambre y caminar al colegio antes que hablar con su abuela que hace unos días le dijo "inservible"; él sabe que ella la quiere, pero está harto de sus frases hirientes y espontáneas. Al fin y al cabo, a veces hay luchas justificadas que el humano puede confundir con el orgullo.

El camino no es largo, solo es media hora de caminata. Él puede lograr que el tiempo se vuelva imperceptible gracias al pequeño walkman que siempre trae consigo. Tiene el cassette de su grupo favorito y, por el camino, cada canción le recuerda un pequeño momento en su vida: alegrías, tristezas, verguenzas, obsequios, sueños no realizados así como pérdidas irreparables. "¿Acaso piensas llorar? ¿Para eso traes estos recuerdos? Idiota", su trastocada conciencia nuevamente le ha hablado, últimamente lucha con esta e intenta fomentar la cordura entre tanta insensatez.

Ha llegado al colegio. En el tercer piso su salón lo espera: 42 alumnos, 1 profesor, miles de esperanzas postradas entre 4 paredes -diría la sociedad-. Entra y se sienta en la tercera fila y la tercera columna ya que sabe que es el sitio perfecto para la gente "promedio". A pesar de eso, la gente sabe su habilidad con las ciencias, muchos se acercan y le piden ayuda. Él abre su cuaderno y recita las características de una compleja tabla periódica, algunos le responden "¡gracias, amigo!" y él solo asienta la cabeza, al fin y al cabo, después de tantos años le resulta difícil definir amigo, quizás simplemente no quiera hacerlo ya que muchas veces pareciera significar ser "la persona útil del momento".

Ha empezado la clase, hoy toca el curso de Filosofía. El profesor ha dibujado hábilmente un árbol en la pizarra con tizas verde y marrón, una semilla con tiza roja, y finalmente escribió: "El colegio es un árbol y ustedes nuestros frutos. ¿Cómo se ven ustedes dentro de 10 años?", las respuestas no se hicieron esperar:

- En Japón haciendo juegos de computador -dijo Pedrito-.
- En una veterinaria salvando perritos -dijo Sandra-.
- En el sillón presidencial, haciendo de mi país un lugar mejor -dijo Luis-.

Finalmente llegó el turno del pequeño Ronald. Se formó un silencio prolongado y asfixiante en el salón, de aquellos en los que se podría sentir el viento siendo cortado con la respiración. Este silencio se rompió, intempestivamente, con un: "es una pregunta estúpida y sin fundamentos". En ese momento, el aula "explotó"... El profesor, aunque molesto, era amante de los debates y las argumentaciones, así que sentenció un amenazante "explícate o te vas".
La respuesta no se hizo esperar: "si yo ni siquiera sé lo que pasará conmigo el día de mañana, ¿cómo espera que sueñe con un futuro?, hoy ni siquiera supe si llegaría el amanecer, caminé hasta acá por un largo recorrido esperando el ver la silueta de este edificio. Desde mi niñez he visto gente morir, sueños derrumbados, empresas caídas de la noche a la mañana, familiares que perdieron todo, hasta su reputación, por simples errores rutinarios... ¿y usted espera que piense en mi futuro?, cuando ni siquiera he empezado a pensar en mi presente, pobre iluso...". Al finalizar, tan solo una lágrima era lo único que parecía que tenía vida, corriendo y deslizándose lentamente por las mejillas del pequeño, mientras el profesor tragaba su saliva como si fuera una manzana atascada en su garganta.

Pobre Ronald, pobre niño sin felicidad. Su resentimiento ennegreció su corazón. ¿Es que nadie lo abrazó cuando gritaba compasión?, ¿en quién confió cuando necesitó un consejo?, hoy solo es un cúmulo de malos recuerdos amarrados y entrelazados, donde apenas pasa la luz de Dios, pero esta luz es insuficiente. A veces los pequeños rayos de esperanza se pierden entre los kilómetros de oscuridad e incertidumbre.

Hoy, prometo hacer brillar mi corazón. Encenderé una linterna en tu nombre, pequeño.

viernes, 27 de agosto de 2010

Una flor marchita en el jardín

El día empieza con un gris más oscuro de lo común. Las aves trinan, pero su voz no es canto, es sollozo. Hoy mi corazón palpita lento y temeroso, juega con mi mente y mi alma, retratan imágenes de aquellos momentos de una secundaria que duró 5 efímeros años. Es curioso, te conocí desde antes de llegar ahí, el destino quizo que el básket nos uniera por unos meses de verano antes de que decidiera pedir a mamá que me haga estudiar en el "Perpetuo Socorro"... espero no lo hayas olvidado.

Fuimos tan distintos, tú entre los mejores (si es que no fuiste el mejor) y yo entre los problemáticos (si es que no fui el más problemático), compartiendo un techo, una vida, un colegio, un himno, un grupo social en el cual yo me perfilé como el infiltrado número uno.

Tu sabio perfil bajo y tu humor inteligente están palpitando a través de mis retinas en estos momentos, pero no quiero cerrar los ojos, mi mente recordaría el famoso grito "'¡Papi Félix!" a través de los pasadizos del segundo piso y tú respondiéndome "¡Lukitas!" mientras voy acercándome y robándote una mordida de pan a ti y a toda la gente alrededor. De repente traería la imagen de una lluvia repentina en Cuzco o un imponente Macchu Picchu y a nosotros en frente de una cámara fotográfica. Quizás traería memorias de una cola gigantesca para dar un examen de admisión y nosotros cerca, a solo 50 personas, esperando un examen de admisión que no nos sonreiría del mismo modo, ya que solo yo ingresé en él porque mi carrera era mucho más accesible, a diferencia de tus deseos por la Medicina.

Dale, aún así, tú seguiste adelante, hiciste lo que creíste mejor con tu vida, no te dejaste vencer por las adversidades, venciste al examen de la universidad menos accesible de Trujillo, fuiste un gran ejemplo para todos, y yo, te envidié y, ¿por qué negarlo?, aún te envidio porque sigues llevándome la ventaja en todo y aquel empuje que hizo que nunca te detengas siguió hasta esta mañana cuando ya no pudiste más y te fuiste.

La última vez que te vi fue en aquel local para el día de la amistad. Si hubiera sabido que después de medio año todo cambiaría, te hubiera abrazado más fuerte que aquella vez, quizás hubiera hablado contigo un poco más que el "Hola" y "¿Cómo te va en la nacional, querido chico de excelencia?", pero, no fue así...

¿Por qué las cosas son de este modo?, ¿por qué solo cuando una estrella se extingue recuerdo que debo querer a aquellas personas especiales como si fuera el último día de sus vidas? Hoy te fuiste y me siento impotente, sorprendido, hipócrita, dejaste dolor en los corazones de toda una promoción que estuvo desunida por más de 5 años. Nos has abofeteado en todo el rostro, nos diste un motivo para unirnos en un solo corazón y una sola oración... Nos has dado una nueva lección y, con esto, nos demuestras que un ser humano es genio y figura hasta la sepultura, y cuando es alguien como tú, eso dura para siempre.

Gracias por todo, papi Félix, esperanos un poquito, ¿ya?, y si puedes cuéntanos si el cielo es en verdad bonito.

Hasta siempre, amigo.

viernes, 20 de agosto de 2010

Carta a un ser inanimado

Querida mía, es acabando este día cuando no puedo evitar recordarte en mis momentos más profundos de soledad y silencio.

¿En dónde estás ahora?, ni siquiera puedo decir que te perdí porque simplemente te abandoné, te dejé y cuando volteé la mirada ya era demasiado tarde. Y a pesar que te busqué en cada uno de los rincones de esta ciudad, solo he podido hallarte en mis más profundos y hermosos recuerdos de aquellas tardes interminables en las que recorrimos todo Trujillo y solo tu voz era el estímulo para seguir adelante, aquella hermosa música que salía de ti... Extraño cada uno de esos momentos, siempre juntos, ¿cuántas noches compartimos en mi fría cama mientras me cantabas al oído y curabas mis insomnios? ¿cuántas tardes pasamos sobre el grass de la universidad y solo tú hacías que el tiempo se volviera imperceptible?, pero, hoy tu voz se apagó, ya no estás más conmigo, ¿con quién estás ahora?, y me duele decirlo, eres demasiado especial como para estar sola...

Y, aunque no sientas lo mismo que yo -y en realidad no sientas nada-, deseo que seas feliz, lo mereces, tan solo espero que, quien ahora disfrute de ti y de tu melodía, sepa amar cada una de tus virtudes tanto como yo lo hice hasta ahora...





sábado, 14 de agosto de 2010

¿Caminamos?

¿Ya es muy tarde? Estoy intentando jugar con las manecillas del reloj, pero creo que retroceder casi dos años puede sonar un poco a hipocrecía y muy poco cuerdo. Aún así puedo hacer el intento de sacarte una sonrisa con un par de líneas cursis y poco elaboradas... Y es que, aún se me hace difícil y un poco gracioso voltear el rostro y ver que ya hemos andado tanto, ¿tú crees que ya tenemos una historia mutua que contar?, yo creo que sí, y quisiera retroceder un poco, hacerme el idiota -sabes que me sale muy bien- y volver a caminar juntos, que me empujes a la pista y yo intentar vengarme utilizando el 9.9% de mi fuerza para no arrojarte a la otra vereda, ¿quién sabe?, quizás pasar la tarde sentado contigo en tu mesa, jugando con el salero, haciendo dibujos sin pies ni cabeza, inventando una canción que no tenga letra o simplemente jugando cartas de Yu-Gi-Oh y esperar que me partas en 2 con tu maléfica baraja bien elaborada.

Quiero verte sonreir cada vez que pueda, hacer un chiste idiota a propósito y recibir tus "tiernos" y dolorosos golpes, decirte que eres fea, que cada vez te veo más gorda, que te has peleado con tu shampoo y causarte una falsa rabieta, porque, como ya te dije, también te ves linda cuando te enojas. Quiero timbrarte de noche, que me devuelvas la timbrada, a ver quién tira el primer sms, y quizás terminar hablando un par de horas. ¿Tú crees que regrese la promoción de llamadas ilimitadas?, si es así, pedirte que controles el tiempo y me avises antes de los 3 minutos para que no se me muera el saldo prepago. Quiero que nos sentemos en el piso, juguemos a golpearnos las manos, aprovechar y molestar juntos a alguna víctima cercana, decirles "no nos hagas caso ni te asustes, así somos", hacer aviones de papel, tirarlos y hacer bolitas de los retazos que queden y tirárnoslos entre nosotros. ¿Caminamos otra vez?, vamos tocando timbres, primero tú y luego yo, ya sabes que es mejor no correr y, si hay algún niño cerca, echarle la culpa a él, como buenos "jóvenes responsables" que somos...

¿Suena difícil?, acepto tus críticas, sé que me comporto como un idiota muchas veces, sé que pierdo el control, a veces soy arrogante, muy orgulloso y lo peor es que nuestros orgullos chocan como un cometa gigantesco que extinguiría algo más que solo dinosaurios, pero no quiero perder la hilación de lo ya escrito... Quiero intentarlo una vez más, voltear la página, retormar la amistad sin presionarte ni asfixiarte más, ¿qué dices?, ¿caminamos?, y si fallo de nuevo, golpéame más fuerte de lo normal y te responderé con otro golpe y un "gracias". Quiero que no sean palabras tiradas al viento, y poner mi corazón a Dios, que esta vez sí me portaré bien, ¡de veritas, de veritas!, ¿te dije que eres importante en mi vida?, ¿te lo puedo repetir y de pasada decirte que te quiero con todo lo rural que eres? -bromita, ya la fregué, enójate poquito nomás, ¿ya?-, adiós, y no te olvides que cada noche estás presente en mis oraciones ni te olvides de aquello que te dije aquella noche de Play Land Park... Y, tú ya lo sabes, confío en ti. Confía en mí cuando lo necesites.

Buenas noches, si es que logramos dormir, sino, ya sabes que estás entre mis favoritos para atormentar a las 12 de la medianoche. Intenta dormir, querida desquiciadita.

martes, 3 de agosto de 2010

Matando las costumbres

Quizás una de las cosas más interesantes del ser humano es el tener la oportunidad de elegir el modo de vivir y, además, decidir si "cambiar o no" en un momento determinado algo de dicho modo que eligió. Lo gracioso es que, cuando cambias de vida tan drásticamente -como me sucedió a mí-, también llegas a tener que olvidarte de ciertas cosas que te caracterizaban, ciertas costumbres con las que convivías por defecto.

Cambios... Si analizamos mi caso en particular, vemos que muchas cosas pueden influir en la vida: la iglesia, los amigos, la universidad, tu familia e incluso el trabajo, todo cuenta en el proceso. Hasta ayer solía decir "...por suerte...", hasta que aprendí que la suerte no existe si Dios determina las necesidades de tu vida. ¿Mentir, matar, robar?, pensaba que algunas malas acciones eran menos malas (valga la redundancia) que otras, pero, ¿saben?, el obrar mal no tiene dimensiones, incluso cuando mientes estás matando tu dignidad. Descubrí que la sonrisa es un lenguaje universal que expresa cordialidad por parte tuya, ¡incluso hay gente que paga por una sonrisa! Encontré la solución al insomnio: evitar no hacer nada, y gracias a eso incluso aprendí la razón por la que los japoneses se quitan los zapatos antes de entrar a sus casas: porque el trabajo es el torturador número uno de los pies, además, para agregar, quizás no he descubierto mejor sensación que el quitarse los zapatos después de 8 horas de estar parado, caminando o corriendo...

¡Hombre! Hay tantas cosas que no acabaría. Incluso, pensándolo bien, creo que, si el Christian ateo de hace 7 años se conociera con el Christian actual, podría darse una batalla cataclísmica y sanguinaria en la que espero que el actual Yo gane. Al fin y al cabo, creo que es bueno cambiar, siempre y cuando tengas la convicción de que el cambio te hará mejor persona.

martes, 13 de julio de 2010

¿Malas palabras?

La sociedad tiene una gran tendencia a mostrarse gaznápira ante palabras cuyo significado sinceramente desconocen. Lo peor de todo es que, personalmente, creo que muchos nos contenemos, en momentos de extremo frenesí emocional, de decir estas palabras conocidas como "malas palabras".

Vamos al ejemplo e imagínate: alguien te dice algo impactante, lo primero que te viene es "no jo...robes", intentando arreglar la frase sentencial que ya has arrojado. He visto otros casos, en los que se denota que un "carambas", un "pukcha maquina" (sí, la gente le da sentimiento a la "k"), un "miércoles" es un "ajo", "are", "erda" ahogados, al fiel estilo de Machín Alberto. ¿Cómo se impregnaron estas palabras en nuestras vidas? Lo peor de todo es que las decimos y, ¡no sabemos qué significan!

Vamos por partes:

-La primera palabra, "carajo", ¿qué es un "carajo"?, y al parecer hay 2 versiones:
1º Carajo se le conoce a la canasta ubicada en lo alto de un mástil de carabela. Piensa en ello, el vértigo de viajar ahí como centinela, ¡a que te mareas!, a veces a modo de castigo el capitán del barco te mandaba "al carajo" y terminabas con el cerebro acabado.
2º Googleando encontré que carajo viene del latín caracullum (eso incluso suena irónico...), eran unos pivotes verticales hincados en el suelo que se usaban para castigar esclavos. Así también, con esta idea, mandarte al carajo era algo muy malo. Se agrega que estos pivotes tenían forma de miembro sexual. Para terminar la primera palabra, aún no entiendo la utilización de "carajo" como nivel de importancia (me importa un carajo), o como exaltación (viva el Perú, ¿carajo?), salvo como una palabra que bien utilizada sirve para desear enviar a alguien a un lugar incómodo.

-Segunda y tercera palabra: "idiota" e "imbécil". En realidad, los que se ofenden con estas palabras son realmente idiotas o imbéciles. Dichas palabras simplemente nos dan a entender niveles de habilidad mental: se plantea que la idiotez es el nivel más bajo en el que se puede encontrar mentalmente una persona. El idiota tiene un coeficiente intelectual de 0 a 24 -algo comparado al nivel de pensamiento de un bebé-, así que, si ante alguna situación reaccionas mojando el pañal , pataleando y sin poder hablar, posiblemente seas un idiota.
El imbécil está un peldaño más arriba y, aún así, se considera un enfermo mental. Tiene un coeficiente intelectual de 25 a 50, cosa que genera dificultades en su estilo de vida cotidiano. Aún así, alégrate si te dicen imbécil en vez de idiota... Eso creo.

-Última palabra: "joder". En realidad, muchos consideramos que su significado es "molestar", pero en realidad esta palabra viene del latín futuere que significa "copular". ¿Cómo llegó entonces esta palabra de terminología sexual a desviarse tanto en su significancia? Piénsalo mejor la próxima vez que desees que un amigo "no jo...robe".

Para terminar y generalizar, yo creo que no existen palabras malas, sino palabras mal utilizadas, que tomadas 2 o 3 a la vez y convertidas en una frase u oración pueden llegar a sonar muy mal u obtener un significado contextual diferente. Por ejemplo la odiosa utilización del sinónimo de las "ostras" para denotar similitud con el organo sexual femenino, ese sí es el extremo de palabras mal utilizadas. Creo que uno no debería contenerse al decir "joder", "carajo", "mierda", es mejor eso a decir "carijos", "jorobar", u otras palabras deformadas y, así, seguir deformando la hermosa lengua española. Las cosas no se deberían hacer a medias tintas... O lo haces o no. Y es genial que la gente se desfogue utilizando palabras formales, no solo es elegante, también es muy correcto y, definitivamente, acarrea llevar una práctica de toda la vida.

Finalmente, los nacidos en España hablan abiertamente las "malas palabras" porque saben lo que hablan, aún así, en nuestro país aún semiimbecilizado, deberían ser dichas con modulación, ya que, de todos modos, estas palabras siguen sin formar parte de un lenguaje "formal" y siendo altisonantes.

Moraleja: no digas lo que piensas, piensa lo que dices. (Después de mucho tiempo, por fin he entendido esta frase...)

viernes, 11 de junio de 2010

Por algo el mundo es redondo...

Son las 3:46 a.m. en Perú al iniciar esta entrada. Faltan exactamente 2 horas con 14 minutos para que empiece la trasmisión en la TV y, aunque lo he intentado, no pude y aún no puedo dormir.

Siento "algo" en mi interior, una emoción, un cosquilleo e inquietud que solo se da cuando sentimos estar cerca de un evento que difícilmente olvidaremos. Así que, gracias a mi fiel fuente de inspiración -el aburrimiento-, hoy quiero buscar un "por qué" a ese amor que casi todo el mundo tiene por aquel objeto inanimado y redondo, así como a ese deporte que puede ser capaz de unir por 3 semanas al mundo entero: el fútbol.

Por lo general, somos los varones los que nos enfermamos por este amor, pocas mujeres lo entienden, las otras simplemente consideran un sinsentido ver a 22 idiotas corriendo detrás de un balón, pero, ¿qué podemos hacer?, desde el vientre de nuestras madres aprendemos a patear, desde que nacemos aprendemos a disfrutar de aquello que tenga curvas (nuestro primer amor es el seno de la madre), y así crecemos aumentando en nosotros un sentido de competencia y necesidad de ganar en todo. Creo que el fútbol como deporte refleja la naturaleza humana, así que no amar jugarlo, simplemente, es imposible. Así respondemos al amor por jugar el futbol... Aún así, los que lean esto no jugarán definitivamente en el mundial, así que, la siguiente pregunta, ¿por qué nos emociona verlos?

Tengo muchas teorías. Hace mucho, en mi niñez (y quizás en la de muchos otros también) adoraba el jugar fútbol, aún lo adoro, pero antes tenía el sueño de ser famoso por ello, salir en TV, hacer un millón de goles y hacer historia solo por repartir patadas... Afortunados son esos pocos que logran cristalizar sus sueños y estar tras la pantalla, cumpliendo el sueño que muchos no logramos, y más aún, trayendo en sus espaldas aquellas ganas de ganar de varios millones de personas que esperan, a una sola voz, gritar "gol".

En el caso de Perú, creo que el mundial se hizo para motivarnos, para despertar ese amor en los corazones de los niños que serán los "Cubillas" del mañana, para que después de 26 años nos demos cuenta de lo que necesitamos para dejar de ser hinchas de Brasil en cada mundial, para que la envidia nos sacuda y nos vuelva competentes. Hoy quiero más que nunca desear ser un Robinho, ser un Govou o ser un Drogba y meter goles para el Perú, pero, como no lo soy ya que tengo dos pies izquierdos, y mientras espero una nueva generación ganadora, gritaré goles ajenos y aprovecharé cada medio tiempo para cachetear a mi primito y decirle "¡Anda juega pelota, que quizás tú hagas clasificar al país dentro de 15 años!"

Bien, maté el tiempo. Misión cumplida. Al finalizar este texto, sigo con el sinsabor de no responder completamente la pregunta inicial, así que responderé todo con una premisa muy sencilla: "nosotros amamos el fútbol... simple y llanamente, porque es FÚTBOL".
Buenas noches y, a disfrutar el mundial. =)



PD: la mascota en la imagen dice: "ahí viene Shakira cantando wakala wakala, ¡huyan!"

miércoles, 2 de junio de 2010

Primer beso...

Ayer lo soñé, mi mente evocó un recuerdo tan profundo como pasado, tan eterno.

Todo estaba oscuro, tan silente. Las cosas cambiaron cuando aquella luz me cegó y el silencio se rompió de repente. Tenía frío, tenía temor, y aquel golpe me hizo entrar en un profundo llanto lleno de temor.

De repente, te vi a ti. No sabía quién eras y, aún así, sentía que te conocía de toda la vida. Me tomaste en tus brazos, sentí protección. En pocos segundos me llenaste con tu amor, despejaste mis temores, calmaste mi dolor y me diste tu calor. Sentí tus labios junto a mí y, ya calmado, en tus brazos dormí...

Todo era perfecto. Era eterno...

...
...
...

Y hoy, 21 años después, quiero decirte "gracias". Gracias por tolerar cada uno de mis defectos, gracias por hacer que este tiempo sea casi perfecto, gracias por criarme en tus aposentos, gracias por amarme sin merecerlo, y, aunque mi frialdad natural me evite algún día decirlo...

Te amo mamá. =)



Espero algún día lo leas por tu cuenta, creo que te alegrarás en secreto.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Despedida

Pensaba que te había olvidado por completo. Creía haber cambiado, pero veo que aún no es suficiente...

Y, esta noche nuevamente me encontré contigo, tú, lo único que no pude dejar de mi pasado, aquella sombra que me recuerda que sigo siendo débil en el corazón…

Te toqué, te acaricié. Mis labios rozaron tu cuerpo, respiré de ti. ¿Por qué lo hice?, sé que no me convienes y, aún así, te buscaba porque creía que me ayudabas cuando mi mente se nublaba, porque me hacías olvidar los problemas, porque al respirar de tu aire sentía el mundo desaparecer y me convertía en tan solo una sombra danzando en medio del frío bajo la triste noche.

Pero no. Hoy, así como te busqué, he decidido olvidarte; porque no eres solución, solo eres un desvío, porque no vales la pena, porque tu aire me enferma… Pero, no te condenaré ni te guardaré rencor; el culpable soy yo, por no decirte adiós definitivamente, por no abrir mis ojos ni querer afrontar las tribulaciones pero, como ya dije, hoy se acabó. Me despido de ti y, te juro, ya no te buscaré… y, ¿sabes?, me alegra saber que tú tampoco me buscarás, porque sé que nunca te faltarán otros labios que en ti se perderán.

Adiós… Inútil cigarrillo.



lunes, 10 de mayo de 2010

No soy escritor


...Aún así, adoro escribir. Necesito soltar de vez en cuando la carga cuando es demasiado pesada en el corazón, o simplemente me gusta encapsularme en mis pensamientos cuando la realidad se ha tornado sinuosa y quiero escapar.

Ahora mismo, necesito escapar, tan sólo cinco minutos, huir de mis responsabilidades, olvidarme que tengo un grupo de trabajo que me ahorcará y me torturará (de modos imposibles de describir en un blog con libertad de expresión limitada) si no llego con un proyecto bien elaborado y el terno planchado para este lunes en la mañana.

A pesar de todo, en la desesperación me siento feliz, a pesar del pequeño cortocircuito mental por el que estoy pasando. Quizás sea por el chifa que mi querida abuela compró -y que, por cierto, está causando deliciosos y sádicos estragos en mi estómago-, quizás sea porque hoy te volví a sentir, con ese "algo" que solo tú posees, que te permite golpearme y acariciarme al mismo tiempo y con la misma mano; o quizás simplemente sea porque la desesperación causa locura en quien lo sufre, ¿o debería decir, quizás, en quien lo disfruta?

En fin... Eso da igual. Llegó la hora de volver a pelear contra el reloj...

PD: ¿Debía haber escrito algo por el día de la madre?, sabes que te quiero mamá sin decirlo. (y aún así, no creo que llegues a leerme)

sábado, 8 de mayo de 2010

Dios aprieta pero no ahorca...

¿Debo de esperar tanto?

Si preguntar "¿Hasta cuándo...?" es mostrar falta de fe... No hacerlo, ¿sería mostrar falta de humanidad?

Tu indiferencia es hielo, tu silencio es vacío. Dime algo, déjame sentirte...

Hoy necesité un respiro, y aún lo necesito. Si tienes piedad, dámelo, por favor.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Confesiones de almohada

"...todos somos igual, todos tenemos algo que ocultar,
historias prohibidas no aptas para menores de edad.."
Superjunkies - Pereza


-Christian, apaga esa condenada máquina por favor, o voy a tener que [ingrese amenaza de la noche aquí].
-Mamá, sólo dame 5 minutos más y vo...

[Se cumple la amenaza de la noche: suena el switch de la luz siendo apagado]

Una noche más en la que soy obligado a entrar a mi cama sin ganas de dormir. Una noche más combatiendo con mi almohada, lidiando con este insomnio que me ha acosado durante toda una vida. No... No puedo combatirlo, solo convivir, en la oscuridad, con él. No es tan malo, él suele ser como un anciano que me cuenta acerca del pasado cada noche, me ayuda a recordar, quizás sea por eso que no puedo olvidar cada buen y mal momento que he vivido en estos 20 años.

Ya son la 1:17 a.m. Empiezan nuevamente a regresar, poco a poco, cada uno de los recuerdos. Recuerdos de hace 15 años, en el tercer piso del mismo hogar en el cual aún vivo. Tengo 5 años, mi madre y mi padre están moviendo las cosas, parece que nos mudaremos, aunque tan solo al segundo piso (menuda sorpresa). El tiempo va avanzando rápidamente en mis recuerdos. En mi remembranza ahora empieza el día, ahì me encuentro jugando fùtbol con mi padre. Cada vez lo veo más lento, a veces tiene fiebre, duerme mucho. Le cambio el trapo hùmedo que está en su frente, es inútil. Ese agosto te fuiste, es inevitable recordarlo. Marcaste ese momento, pusiste un antes y un después. Hasta antes sonreía, pero ahora, en esta memoria, lloro, mi madre llora. Pasa el tiempo, dejo de ser Christian, ahora soy el recuerdo de un padre fallecido para muchos; los ojos de lamentación hacia mí son asfixiantes, prefiero ignorarlos. Me dan palabras de aliento, aunque muchos no sepan mi nombre, solo el de él. Sus palabras, solo arruinan más mi vida, mentalmente les grito:

-Por favor, no soy "Martincito" -pero es inútil-.

Es el final del 97. Sigue avanzando el tiempo. Mi madre se ha vuelto dura, ahora tengo que estudiar más. Mis antiguos amigos están jugando fútbol en la vereda, solíamos hacerlo juntos, pero ahora yo los veo desde atrás de las rejas de una farmacia, mientras lleno mis percentiles de Ortografía. Aún siento los reglazos de mi profesor, pero a pesar de ello agradezco a ese viejo pelado. Es gracias a sus golpes y al trauma que hizo en mí al hacerme llorar frente a clases que ahora escribo casi a la perfección.

Ya es secundaria, pasa rápido el tiempo, ¿no lo crees? Oye Fernando, ¿desde cuándo nos hicimos tan amigos si tú solías apalearme en el recreo en primaria?, cambiamos juntos de colegio, eramos tontos, pero al menos no necesitamos fingir en aquel primer y segundo grado de secundaria, solo adaptarnos un poco. Nos separaron en Tercero. Nos distanciamos, cambié de amigos. Ya no era original, tan solo era un payaso de circo haciendo ridículo de mí mismo. Me alegraba hacer reír a la gente, aunque fuera a costa mía. Era estúpido, esa era mi imagen a nivel de toda la secundaria, y una declamación en público lo confirma. Ese carácter estúpido casi me cuesta la expulsión del colegio: el maletín robado del profesor fue el culpable; quienes solían ser mis amigos me negaron, me vi tan solo y sólo podía disculparme.

Me di cuenta de mis estupidez, me alejé de ellos. Cambié, me volví agresivo, me di cuenta que solo dependía de mí mismo, empecé poco a poco a negarte Padre, dije ser ateo, gran mentira. En las noches repetía los mismos insultos y lamentos, mientras te retaba a aparecer y que "acabaras de joderme". Mientras tanto, una sombra oscura crecía... Por cierto, ¿y las mujeres?, no quiero recordarlo, pero sigue siendo inevitable, 2 años tras la chica de pelo ondulado y voz aguda, 1 año tras la otra chica de pelo ondulado pero norteña, las mujeres siempre se me dieron mal, pero eso dejémoslo para más adelante. Por ahora y, para resumir eso, solo diré que tengo una rara maldición con ellas.

Ya es época universitaria en mis recuerdos. No tengo interés por estudiar nada, solo está mi madre y una promesa: "entra a la nacional y tendrás internet en la computadora". Busqué una carrera buena y accesible y, lo logré, sin exigir mi mente. Como siempre decìan mis profesores, "Christian es inteligente, pero relajado". Me familiaricé más con los vicios que conocí en el colegio; ahora tengo en mis recuerdos una cajetilla de Hamilton en mi bolsillo: me voy con el zambo y la gente al taco. Sí, los vicios me consumieron y poco a poco me daba cuenta que sin estudiar no llegaría a nada, a diferencia de lo fácil que me resultaban los cursos en el colegio. Empecé a bajar notas, ir a aplazados y aprobarlos sobornando al profesor, ¿cómo es que llegué a esto?

- Tonterías, ¡tener que ir a la iglesia!, no me interesa quién rayos haya muerto.
- Christian, ¿por qué dices eso?
- Deja de molestarme mamá, no creo en Dios. Abre los ojos, mira en las calles, toda esta asquerosidad, este mugroso mundo, ¿dónde esta tu Dios?
- ¿Como puedes hablar así?

Tenías razón mamá... Fui un idiota. En esos 2 años en la granja -como en mi interior le decía a mi carrera-, es que retomé un camino que perdí al conocer a amigos que aún mantengo en el presente. Ahí conocí a "la niña bella", ¿quién diría que hallaría a mi mejor amiga en una noche en la que escribí un poema por alguien a quien ya ni veo? Ella inició el cambio, hoy le agradezco por decir lo que dijo cuando le conté que estaba por jalar Matemáticas y que no rezaría por aprobar. Y aunque recé y no aprobé, me sirvió para escarmentar que no siempre el orgullo y la autosuficiencia era la respuesta.
Ahora mis recuerdos van a Moyobamba, es el último año en mi fatídico paso por la Nacional, tú eres la segunda persona a quien tengo que agradecer tía, tus palabras matutinas venían llenas. Recuperé mi fe, Job fue el responsable de abrirme los ojos. No olvidaré eso. Gracias.

Regresé y se presentó la oportunidad de seguir los estudios en una particular. Empecé Sistemas en la UPN con un pensamiento diferente. Quería ser mejor, cambiar... Y entonces, en la segunda semana, apareciste tú, alguien que nunca imaginé antes que conocería, ¿en qué momento te sentaste en el piso al lado mío? ¿En qué momento empezamos a hablar de tantas cosas? Lo recuerdo bien, recuerdo que intentaba mirarte los ojos, mas no podía. Me arrepentí de no llegar a más, no esperaba conocerte luego, en el lugar y momento menos esperado y que seas el puente entre lo que fui y lo que soy el día de hoy. Y, aunque ahora sigas sin entender mis pensamientos -pensamientos que ni yo entiendo a veces-, te agradezco, en silencio, aunque a estas alturas creo que ya nada te debo, por suerte.

Ahora, al menos, siento paz, tengo el agrado de saber que tengo un Dios que me ama a pesar del pasado turbio que tuve. Tengo el gusto de tener una promesa escrita en el corazón, tengo la dicha de tener verdaderos amigos que me darán la mano si ven que me estoy hundiendo. Tengo una meta, tengo herramientas para llegar a ella. Tengo tu imagen intermitente en mi cabeza, pero prefiero hablar de las cosas alegres, al menos ellas alegran mi corazón -valga la redundancia-.

El reloj no se detiene, ya son 2:20 a.m. Aún tengo muchos recuerdos, pero creo que intentaré nuevamente dormir, aunque sé que, nuevamente, será inútil, y volveré a recordar todo, como si fuera la tarea de la noche el repasar mi mente y memorizarla eternamente.

Buenas noches... Y en la oración de cada noche: padre, no te olvides de cuidar a mis amigos y cuidarla a ella...

Zzzzzzzzzz... no puedo T_T!!!! Doh!!!!!!!! Zombie xD!

lunes, 22 de febrero de 2010

Iluso pasado

Las malas lenguas dicen que tenía un pasado poeta. Sinceramente, de poeta no tenía nada más que el talento del fracasado de Mr. Deeds (sí, ese personaje de Adam Sandler). Para muestra, un botón...
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Ahora de noche, el silencio me mata,
Y para remediar ello te escribo esta carta,
Para decirte que está cambiado mi vida
Y que por ti un sentimiento en mi corazón se anida.

¿Será amor o aún es muy pronto?
No quiero que pienses que soy un tonto
Y aunque seas ajena, en silencio te espero
Para poner bajo tus pies el mundo entero.

¿Será amor? ¡Espera un segundo!
Antes de responderte, ven, entra en mi mundo
Un mundo que vive por ver tu belleza
Un mundo donde tú eres, en secreto, mi princesa.

¿Será amor? ¡Ya no podemos dudarlo!
Quiero tener tu corazón y jamás dejarlo,
Ahora mi niña no me niegues tu calor,
Si no quieres que muera poco a poco de dolor.
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Al ver tu mirada empecé a amarte
sintiendo el viento empecé a recordarte,
y en el silencio solo hay la tristeza
de no tenerte a ti, mi princesa.

Quisiera de a pocos ganarme tu amor,
y al ver que no puedo, yo siento el dolor,
de saber que nunca podré poseerte,
serás mía solamente en mi mente.

Y solo puedo mantener la calma,
aunque mil cuchillos destrocen mi alma…
si tan solo aceptaras, mi vida,
este amor que mi corazón anida.

Y te pido, por favor, piedad,
solo te pido una oportunidad,
que sepas que en mi soledad yo te espero,
para escuchar de tu voz esa frase: ¡te quiero!
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No sé qué pensar en este momento,
no sé si debería sentir lo que siento,
ella está ahora con ese hombre
y sin conocerlo siento odio al escuchar su nombre.

De repente ella quiere hablar conmigo,
yo esperaba un "te quiero, eres un gran amigo!"
pero con rodeos me pide que me vaya, ¿sin razón?
¡¡¡mierda!!! ¡¡¡me clavaste mil cuchillos en el corazón!!!

Y tú sabes que me destrozaste en lo más profundo
y sabes que no tengo nada y aún así te ofrecería el mundo,
¿y aún así quieres que lo tome con calma?
¡debería odiarte, si es que me has roto el alma!

No diré nada! me retiro veloz
los que has hecho con mi vida fue lo mas atroz,
júzgate ahora, yo no te sentencio
todos ríen ahora y yo me voy en silencio.

Las lágrimas de hombre son las más puras,
las estoy derramando por ella en mi cuarto y a oscuras,
y seguro en aquel lugar ella está que goza
mientras mi ego se cae como los pétalos de esa rosa,
esa rosa que hoy te regalé y está en tu bolsa escondida
¡esa rosa simbolizaba lo importante que eras en mi vida!

Y me gusta como suena este poema,
gracias, aunque no quería que este fuera el tema...
finalmente, ¿sabes?, seguirás siendo mi inspiración,
pero, maldita sea, ¡¡¡deja de jugar con mi corazón!!!
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Después de varios años, la moraleja es clara: el amor efímero no es amor, y menos en el colegio. Y algo más: las rimas apestan.

domingo, 21 de febrero de 2010

Aquella noche...

(Escrito en un diario hace más de 6 meses)

-¿Tienes algo que hacer en tu casa?
-No
-¿Entonces caminamos?
-Ya pe, además toy aburrido.

Pequeños deslices del destino que empiezan de la manera más torpe e idiota; con dos idiotas de protagonistas. El aburrimiento, la excusa. La noche, el escenario. Una luna llena que matizaba nuestra timidez, nuestro dolor... Esa luna que simulaba una falsa atmósfera de romance que nunca existió y nunca existirá.

En tus ojos se ve la tristeza. Tu silencio es llanto y lamento. Tus palabras son dolor puro aunque no quieras verlo. ¿Quién es el que encadena tu corazón al recuerdo de una promesa que nunca se cumplió?

-Y... No sé. La vida es corta. Todos me dicen que espere. Estoy harta de esos comentarios.
-Te entiendo.

¿En verdad te entiendo? También puedo ser hipócrita, decirte la verdad en pequeñas dosis de timidez.

-Ten paciencia, todo llega en su momento. Quizás el tiempo llegó, quizás simplemente tengas que ver "las señales".
-Estoy esperando "una mejor señal".

Pero a pesar de todo, ignorante no soy. Gracias...